2 jul 2007

El Riff


Hey, hey, mama, said the way you move
Gonna make you sweat, gonna make you groove.

El riff que sigue a estos versos de Led Zeppelin es uno de los más impactantes que se han tocado en una guitarra. De hecho Jimmi Page era un guitarrista que venía de los Yardbirds, el grupo mítico del blues inglés de los sesenta. Eric Clapton, Jeff Beck, todos esos jóvenes músicos ingleses crearon un estilo a partir de la música de los negros sureños de los EE.UU., por lo tanto una música que nada tenía que ver con su tradición, un origen importado de un suelo extraño al suyo. A partir de ahí evolucionó el rock, al tiempo que lo hacía en América de manos de los Buffalo Springfield y grupos parecidos. Curioso episodio de transculturación éste. Porque incluso para los norteamericanos estas músicas de negros eran algo muy extraño a sus tradiciones. Una generación antes, a los negros que cantaban blues en el sur del país los colgaban de los árboles en cuanto se descuidaban. Así que aquella mezcolanza tan enriquecedora de los años sesenta fue algo muy distinto al panorama actual donde tan pocas relaciones se establecen, por ejemplo, entre la inmigración y los músicos europeos, salvo honrosas excepciones.

El Fary


Cuando yo era joven, que ya ha llovido, en España triunfaba el casticismo garbancero y nuestra generación se levantó contra esa imposición de la sociedad cutre en que vivíamos. Por eso, mi "memoria sentimental" está más cerca de Bob Dylan que de "la Faraona". Luego las cosas dieron muchas vueltas y pasé a creer en la música como obra de arte "absoluta", desconfiando de las creaciones fáciles y rutinarias y de toda la música popular, pop y ligera. Recientemente he dejado de creer en las mistificacines del positivismo antiguo sobre lo que es bueno y lo que es malo. A fecha de hoy no sé lo que es bueno y lo que es malo, lo que sí se es que la música es algo que va de uno que la crea a un público que la escucha y que la recepción de la música es una parte fundamental del hecho musical. Todo esto viene a cuento porque se ha muerto el Fary que le gustaba a mucha gente. Personalmente soy un tío tan aburrido que me molesta la diversión, los bailes populares, las ferias y fiestas, las tómbolas, los casinos y casi todos los sitios destinados a que la gente se divierta. Debe ser por eso que no me he divertido nunca con el Fary, pero la mayoría de los mortales sí, así que algo tendrá el agua cuando la bendicen. No creo que uno sea un snob solamente por esto, hay cosas muy "horteras" que me gustan.
Aparte de su música, lo que nadie duda es que el Fary era un buen tipo, (ver los comentarios personales de la página definitiva):
http://www.lapaginadefinitiva.com/dbactualidad/actualidades/84

8 jun 2007

Steve Reich


Escribimos sobre todas las músicas por un principio metodológico que es en realidad una forma de entender el mundo.
Steve Reich refiere, para indicar que había recibido una educación clásica, que había "crecido con los favoritos de la clase media". Quería decir que la música europea de 1780 a 1900 no era sino el reflejo de una clase social, de un tiempo, de un lugar, según una interpretación etnomusicológica que él estaba interesado en superar. En su fase formativa, Steve Reich, además de una formación clásica de pianista y universitaria de filósofo, estudió en la Julliard School of Music coincidiendo con Philip Glass y después en San Francisco (Mills Collage de Oakland) porque enseñaban allí Darius Millaud y Luciano Berio. Por entonces se relacionaba más con artistas plásticos minimalistas que con los músicos con los que se había educado, con la excepción de Philip Glass que seguía un camino parecido. Trabajó con varios músicos de los que formarían la mítica banda de rock Grateful Death, así como con músicos de jazz, era admirador de Miles Davis (que también estudió en la Julliard), Charlie Parker y Kenny Clark. Empezó en el grupo del músico minimalista de Terry Realy y fundó una banda de jazz con un amigo pianista, razón por la que eligió trabajar con la percusión. Estudió percusión en Ghana, con un maestro local y en EE.UU. las músicas balinesas gracias al experto etnomusicólogo canadiense Colin Mcphee, así como la música de otros paises de oriente. Posteriormente ha grabado con intérpretes como el guitarrista de jazz Pat Metheny en Trains o ha realizado experimentos sonoros más propios del grupo Fluxus. Finalmente se ha movido en busca de una identidad mediante experiencias musicales con los textos de la tradición hebrea.
Si los autores europeos como Zimmermann o Maxwell Davies son capaces de relacionarse con otras músicas, la forma en que lo hacen los americanos está más lejos de los prejuicios que distinguen música popular de música seria en Europa.

5 jun 2007

Bern Alois Zimmermann


He escuchado el concierto para trompeta y orquesta de Bern Alois Zimmermann “Nobody knows the trouble I see”. A continuación he buscado más información en Internet y me he encontrado con que este señor se suicidó al cumplir los cincuenta y dos años, que es una edad como para estar de vuelta de todo. (La casualidad ha hecho que mañana cumpla yo esa edad, pero quiero tranquiizar desde aquí a los miles de lectores de este blog de que no voy a seguir a Zimmermann por ese camino). Me ha recordado al Art Ensemble de Chicago y sobre todo a la trompeta de Lester Bowie, con su sonido tan original. Creo que éstos llegaron más lejos que el maestro alemán, aunque también hay que decir que le sobrevivieron. Es una opinión. NO. (No es que llegaran más lejos, es que venían de un territorio más alejado de la tradición europea).
Ahora voy a escuchar Di Soldaten. Ya veremos.

1 jun 2007

Batallas del abuelo

Aún adolescente acababa de ingresar en una universidad, la politécnica de Madrid, que más bien parecía un campo de batalla. Los numerosos policías patrullaban por las desiertas avenidas montados a caballo, con unas porras muy largas y todos los edificios del campus estaban repletos de soflamas que llamaban a la revuelta contra la vieja dictadura que se había vuelto más insoportable precisamente porque había agotado todas las posibilidades de sobrevivir y su cansancio nos caía encima como una losa.

Una mañana de primavera nos enteramos de que todas las emisoras del vecino país se habían confabulado contra su dictador llamando a la rebelión al pueblo y al ejercito mediante la contraseña de una canción popular que un tal Xosé Alfonso había compuesto para la ocasión: Grandola vila morena, terra do fraternidade…

Hace poco pude satisfacer una vieja aspiración y, por fin, conocer la hermosa ciudad de Coimbra. Admirando las piedras veteranas de la Sé Velha, subí la escalinata que da a la portada Oeste y me encontré súbitamente con un retrato conocido en una pared de una casa frente a la catedral.


Abejarucos




Este blog de todas las músicas, sigue la senda marcada por Oliver Messiaen y promueve la escucha del canto de las aves tanto o más que promueve la escucha de los cantos de Anne Sofie von Otter o Estrella Morente.

Por eso nos indignamos con noticias como la que apareció el verano pasado en La Mañana de Lleida, http://www.lamanyana.es/web/html/lanoticia.html?id=57774&seccio=Comarcas&fecha=2006-03-08&sortida=03:00:00 en la que los apicultores pedían "disminuir" las poblaciones de abejarucos para impedir que estos se coman las abejas (como vienen haciendo desde hace millones de años) y evitar así la disminución que se aprecia en el número de individuos de las colmenas.
Los abejarucos se van en otoño a Africa y vuelven por primavera a España. Esta temporada, cuando han vuelto, hemos sabido que el problema de las abejas reside en la interferencia que produce en sus sistemas naturales de navegación las ondas electromagnéticas de las antenas de telefonía móvil que han llenado nuestros espacios naturales. No he oído a los apicultores pedir el desmontaje de las antenas.
Desde "todas las músicas" proponemos salir al campo, apagar los teléfonos móviles y disfrutar con el vuelo y el canto de las aves.
(Los abejarucos se encuentran en toda la Península Ibérica, en zonas próximas a ríos, donde excavan sus nidos en unas pequeñas cuevas que construyen en las paredes verticales de sus cauces. Son posiblemente los pájaros con colores más hermosos de entre los que podemos disfrutar por estos lares).

Arnold Schoenberg



Soy un viajero trotamundos. Viajo así porque soy pobre, si no, tal vez viajaría como esos viajeros ingleses de finales del siglo XIX y principios del XX que se iban a pasar medio año a Florencia para conocerla bien, como en la novela de E.M. Foster "Una habitación con vistas". También porque odio volar en avión, así que mi forma de viajar consiste en coger una caravana y salir a recorrer Europa siempre que tengo ocasión. En estos viajes lo que más me han gustado ha sido posiblemente Alemania, sus ciudades tan ordenadas y cuidadas, su patrimonio arquitectónico tan pulcramente restaurado, su sentido "ciudadano" que le ha llevado a peatonalizar los centros de las ciudades, su respeto por el medio ambiente, ya de vuelta de la época de la industrialización salvaje, su aprecio por la cultura y su forma serena de disfrutar de la música. Quiero decir con toda esta perorata que no soy de ninguna manera germanófobo, sino que por el contrario más bien podría definirme como germanófilo y, desde luego, no soy de los que piensan que todos los alemanes son nazis, (aunque la mayoría de sus abuelos lo fueran), pues no creo que la culpa sea hereditaria.
Pues bien, a pesar de ese aprecio por lo germánico (excluido el extremismo nacionalista que llegaron a desarrollar), tengo una cierta animadversión por la música alemana del romanticismo que no soy capaz de superar. Me gusta Beethoven, aún en épocas en que no está de moda como ahora, me gusta Schubert y algo de Schumann, pero a partir de ahí, esa insistencia en el trabajo temático y el desarrollo de las progresiones armónicas me resulta cansado en Brahms y sobre todo en Bruckner. Para mí la música alemana recibe un soplo de aire nuevo primero de Wagener y después de Arnold Schoenberg (precisamente un judío, ¡qué paradoja!).
De Arnold Schoenberg existe una página en internet que es una auténtica maravilla, se trata de
www.schoenberg.at . Con una entrada en inglés, se puede decir que tiene todo sobre el autor. Se puede escuchar directamente toda su obra, que está perfectamente catalogada por número de opus y por fechas. Además cada pieza ofrece entradas entre las que suele encontrarse comentarios del propio autor, análisis, referencias sobre su composición, etc. Una auténtica maravilla.

29 may 2007

POBRE BLOG

¡Qué abandono, el que sufre este blog!. ¿Para qué empezarlo si luego se deja de la mano de Dios?. Esto es como tener niños, cuando los tienes adquieres responsabilidades, tienes que ocuparte de mantenerlos todos los días. Es una obligación. El problema es que con tantas obligaciones ya no sabe uno hacia donde mirar.

3 feb 2007

Lieder y Melodies
Si la música de los lieder puede ser un descubrimiento para el oyente actual, ya que se trata (no lo olvidemos) de géneros que tuvieron su época y que ahora están fuera de la moda, ya que existe una ingente cantidad de música popular que ha venido a sustituirlos, este género fuera de las culturas germánicas es más extraño aún. Eso es lo que pasa con los que escribió el francés Berlioz en la primera mitad del siglo XIX y que el llamaba “melodies”, tal vez por la similitud fonética con lied. Una buena forma de descubrir estas canciones es a través de la grabación que hizo para la Deutsche Grammophon la soprano Anne Sofie von Otter con el pianista Cord Garben y el respaldo magnífico de la Berliner Philharmoniker dirigida por el norteamericano James Levine, el famoso director musical del MET.

19 ene 2007

Rito y Geografía del Cante
a mi me gusta saborear la hierba la hierba buena un cante por soleá y una voz quebrá y serena.

Para sobreponernos a las desdichas no hay nada como una voz quebrá y serena que nos cante por soleá. Para eso hay un gran "invento" que está en el mercado en forma de una colección de libritos con DVD y que es la colección de "Rito y Geografía del Cante" que dirige Jose María Velazquez-Gaztelu, poeta y flamencólogo, basada en los programas que TVE emitió nada menos que al principio de los años setenta. Por cierto, uno tiene recuerdos de la infancia de magníficos programas de televisión. Recuerdo haber visto en la tele un concierto de cierto grupo de jazz que hacía una música extraña y que con el paso de los años descubrí que había sido la big band de Charles Mingus. También recuerdo los programas didácticos de Leonard Bernstein, toda una maravilla. El maestro explicando los pasajes de alguna pieza con una orquesta que hacía sonar de cuando en cuando para ilustrar algún elemento de su exposición. Una maravilla. El otro día pusieron (debió ser en la 2) una cosa de ese tipo: era el Buenavista Social Club, la película reportaje de Win Wenders, con Ry Cooder y toda la marcha de La Habana. Por cierto, no sé que demonios pintaba el Ry Cooder en medio de todo aquello. Bueno, pintaba que puso los dólares para hacer la película.

15 ene 2007


Desgraciadamente el oficio de redactor de necrológicas (¿se dirá necorólogo?) no acaba con el año nuevo. Si en Navidad murió James Brown, ayer desapareció Alice Coltrane, la que fuera mujer del genial saxofonista hasta su muerte, y el sábado el saxofonista Michael Brecker. El trabajo de necrólogo me tiene abrumado. No tiene fin: es un trabajo infinito.
Say it loud: I’m black and I’m proud.
James Brown fue el más famoso de los tres y el que más ha influido en las generaciones posteriores de músicos pop, especialmente en el rap y el hip-hop. Para algunos pasará a la historia por haber cometido atracos en su juventud, haber sido detenido por posesión de drogas y cosas de ese estilo. Mientras haya personas tan interesadas en la defensa de la moralidad seguirá habiendo delincuentes como James Brown que no tuvo ni la oportunidad de ir al colegio en su infancia. (Cosa que no preocupó demasiado a esos moralistas en su momento).
A love supreme
Alice Coltrane no pasó de ser una música discreta si la comparamos con Mcoy Tyner, (el que fuera eterno pianista del grupo), aunque tal vez influyó en el sonido del último John Coltrane, haciéndolo más experimental, abierto a múltiples influencias incluida la espiritualidad budista.
Michael Brecker
Más próximo a mi generación, he conocido su carrera casi desde los comienzos. Sus primeras grabaciones (con su hermano Randy en los Brecker Brothers) las conocí después, pero los discos de los Steps Ahead, al principio de los ochenta los compraba según se iban editando. Le recuerdo en esta banda de "treintañeros" junto con Mike Manieri al vibráfono, Peter Erskine a la batería, el contrabajo de Eddie Gomez y la encantadora pianista brasileña Elliane Elias, todos ellos tan discretamente glamurosos como su música. Después fue el saxofonista oficial de tantas grabaciones en el jazz o en el pop. Le he visto en actuaciones (en DVD) con Joni Mitchel, con Pat Metheny, con Chick Corea y tantos otros, que era ya como de la familia. Una pérdida.

12 ene 2007


TCHAIKOVSKY SINFONICO.

La música rap es interesante por cuanto que se propone explorar los argumentos rítmicos que existen en la base de percusión de un tema pop. El problema está en que para centrarse en esa exploración rítmica se olvida de asuntos como la melodía y la armonía y se convierte en una música, hasta cierto punto, aburrida. Algo así me parece que ocurre con los grandes sinfonistas de la segunda mitad del XIX, a fuerza de explorar la armonía y las posibilidades expresivas de la modulación se olvidan de los demás aspectos de la música. (Pero qué está diciendo este tío…). Si uno escucha a papá Brahms, al abuelo Bruckner y otros autores de la época (fundamentalmente del área germánica, aunque también se puede hablar del belga Cesar Frank), uno tiene la impresión de que se ha quedado como estaba, de que no se enterado de lo que pasa, o de que, realmente, es que no pasa nada.
Basta escuchar a Tchaikovsky para salir del aburrimiento que estas músicas producen. En Tchaikovsky existe la misma estructura formal, la sacrosanta forma sonata, su complejidad armónica y estructural es similar a la de sus coetáneos, pero a diferencia de éstos en el ruso hay otras muchas cosas. Hay una melodía “cantábile” y hay una expresión romántica de sensaciones dramáticas o placenteras, sensaciones humanas, más allá del placer que los Dioses encuentran en jugar con las tonalidades. Sin embargo no corren buenos tiempos para el Señor Piotr Illich, la crítica actual considera a su música autocomplaciente. ¿Por qué? Se pregunta uno. Muy sencillo, porque al Señor Piotr Illich le gustaban los muchachos en lugar de las señoras de Moscú que tanto aplaudían sus obras y parece ser que los sesudos estudiosos de la música de esta época han decidido que la música de este “mariquita” no está a la altura de los grandes maestros, porque es autocomplaciente. ¿Y que es esto de autocomplaciente?. Según la Real Academia de la Lengua: autocomplaciente. 1. adj. Satisfecho, indulgente y poco crítico consigo mismo. Supongo que se refiere al tópico que establece que los homosexuales no tienen el carácter que le es propio al varón. Que los homosexuales trabajen en liquidar los prejuicios que los maltratan, que yo solamente daré mi opinión sobre la cuestión de la música de Tchaikovsky.
Si uno escucha la sexta sinfonía del ruso, la mal llamada “patética”, encontrará momentos de una fuerza expresiva propios del héroe que fuera el maestro de todos los maestros sinfonistas, del genio de Bohn. La entrada de la sección de desarrollo del primer tema, que te deja pegado a la silla, la culminación dramática de la reexposición de ese mismo tema, son momento de una hondura y un carácter sobrecogedores, contrastados con el lirismo del segundo tema. ¿Por qué se menosprecia esta música como carente de energía?.


2 ene 2007

Gustav Klimt y Beethoven

La fundación Juan March ofrece en Madrid una interesante exposición sobre Gustav Klimt, el famoso pintor vienés de principios del siglo XX. El plato fuerte de la exposición es el llamado "Friso Beethoven", donde el pintor pretende representar simbólicamente el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía basado en el Himno a la Alegría de Schiller. La visita es aconsejable por dos motivos. En primer lugar porque se puede ver el famoso friso a la altura de los ojos y no elevado, que es como está colocado en Viena. En segundo lugar, porque las acertadas explicaciones con que se presenta desentrañan los muchos simbolismos de la pintura. Es pues una ocasión que no hay que dejar pasar si se está en Madrid y que muestra de forma muy evidente las múltiples relaciones entre las artes que el concepto de "obra de arte total" (Gesamtkunstwerk), propugnaba en la época.

Cuentamé


¿Qué es la música?. Personalmente no tengo ni idea, (ahora mismo no tengo fuerzas para intentar una definición coherente). Lo que sí sé es que la música son muchas cosas y además, es portadora de otras muchas. Hay por ahí una recopilación de música popular de los "setenta" que se llama "cuéntame" que son unos 30 CDs de canciones populares de aquellos años que incluyen las canciones del verano de los Diablos, de Fórmula V y cosas de ese tipo. Entre todo ello hay algunas canciones buenas, pero la mayoría no lo son, son las canciones que eran populares en su época, como esa de "saca el güisqui Chely" y cosas de esa índole. Sin embargo uno encuentra cierta satisfacción en escucharlas. Es el "sentiment inhòspit de l'enyor" que decía Jaume Sisa. La nostalgia es un sentimiento muy traicionero que las personas fuertes deben evitar a toda costa, pero no cabe duda de que, en ocasiones, nos dejamos llevar por estas cosas, porque estas músicas que, de por sí, no aportan grandes valores "musicales", nos transportan a situaciones vividas y casi olvidadas: "son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas...".

NEUJAHRSKONZERT

Esto de la televisión digital terrestre está muy bien. Conectando el sonido del aparato al equipo de música he podido escuchar el concierto de año nuevo con calidad de CD y me ha gustado. También me ha gustado la versión tan vienesa que ha hecho Zubin Mehta. No sé por qué ha de ser pecado tocar estas cosas con mucho rubatto si es así como se hacía en su época. Estas reducciones del tipo de: "soy historicista y por eso toco sin rubatto" no las entiendo. Está bien para tocar obras del barroco pero para tocar valses y polkas me parece una contradicción con el historicismo reivindicado. ¿Se pueden tocar tangos sin rubatto?.

22 dic 2006


Chick Corea (Spain)
Que uno sea un ecléctico no quiere decir que apruebe todo tipo de entreverado musical sin ningún juicio crítico. En la música que de forma tan extendida vino en llamarse de "fusión" es muy difícil determinar cuando estamos ante una experiencia sonora interesante o ante un bodrio o un pastiche. Chick Corea es un pianista extraordinario, con una técnica depurada, un improvisador nato y un músico creativo. Sus experiencias sonoras abarcan una multitud de formaciones, ya míticas, tanto en grupos "eléctricos" como "acústicos", pero una de las bases de su estilo musical es la fusión del jazz con la música española, o mejor debería decir hispana. Chick Corea tiene, como la mayoría de los norteamericanos, una visión "difusa" de lo que es España, visión que mezcla lo español con lo mejicano, con lo argentino o con lo peruano. Corea se siente ligado a la música española por ser californiano. Dado el pasado histórico de ese estado, que perteneció a Méjico, presupone que hay una cierta relación entre el Sunset Boulevard y el barrio de Santiago en Jerez de la Frontera. No tengo ni idea que raíces latinas (que no españolas) pudo haber habido en California, pero tengo la impresión de que Chick Corea tampoco. Tal vez Paco de Lucía sepa algo más sobre este tema y algún día nos lo cuente.

5 dic 2006

RONDÓ A LA TURCA
(O en su defecto A LA RUMANA).




Postal de Navidad para felicitar las fiestas.

No soy patriota. No lo he sido nunca, en realidad soy apátrida convencido (ciudadano del mundo se dice) y veo el sentimiento nacionalista como una peligrosa forma de disgregar las sociedades. Pero estoy rodeado de españoles por todas partes. A estos españoles que me rodean y que tanto les preocupa el buen nombre de la patria cuando esa panda de inútiles millonarios que forman la selección nacional de fútbol tienen que defenderla frente a las agresiones (deportivas) de las potencias mundiales, les pregunto si no les da vergüenza noticias como la que aparece en la prensa local y que habla de un número importante de extranjeros que viven en condiciones de abandono a pocos kilómetros de mi casa alojados en campamentos, con los niños sin escolarizar y sin medicinas.
No soy cristiano. Lo fui de niño pero dejé de serlo gracias a que mis padres me llevaron (al final ya de mis estudios) a un colegio religioso. No tengo creencia trascendente alguna y veo el sentimiento religioso como una peligrosa forma de disgregar las sociedades. Pero estoy rodeado de católicos por todas partes. De estos católicos que van a manifestaciones porque dicen que el gobierno les ataca la libertad religiosa, (es verdad que hace meses que debieron llegar a acuerdos de financiación y ya no dicen esta boca es mía). A estos católicos que se manifiestan contra las negociaciones con los terroristas les pregunto si no les da vergüenza noticias como la que aparece en la prensa local y que habla de un número importante de extranjeros que viven en condiciones de abandono a pocos kilómetros de mi casa alojados en campamentos, con los niños sin escolarizar y sin medicinas.
No soy activista. Siempre he sido un pelín pequeño-burgués como decían mis amigos de izquierdas hace siglos. A parte de por comodidad, no soy activista porque no creo ni en esas disciplinas salvadoras que casi nos condenan al infierno de la historia, (peligrosa forma de disgregar las sociedades), ni en los visionarios de turno, que de eso nunca falta. Además me da pereza desembarazarme de tanto oportunista que se asoma a estas cosas. Pero a los activistas (y de paso a los oportunistas) les preguntaría si no les da vergüenza noticias como la que aparece en la prensa local y que habla de un número importante de extranjeros que viven en condiciones de abandono a pocos kilómetros de mi casa alojados en campamentos, con los niños sin escolarizar y sin medicinas.

31 oct 2006

El siglo XIX y la música de concierto.
Con la música del siglo XIX es difícil no caer en eurocentrismos, porque la importancia de la música culta europea en esa época es muy grande. ¿Por qué todavía nos influye tanto esa música que aún forma parte del repertorio habitual?. Es difícil decir lo que debe ser la música, pero en cualquier caso, la música responde a la sociedad que la crea y que la recibe y, en ese sentido, nuestra sociedad no debe ser muy diferente de la decimonónica si aún esta música está tan presente en nuestra vida. El carácter de música de la "burguesía ilustrada" que tiene ésta aún pervive en el entorno social del concierto y el mundo de la edición discográfica. Las formas de pensar la música que están ligadas a la del periodo, van siendo paulatinamente superadas pero aún presentan muchas resistencias, en especial en entornos conservadores. Personalmente pienso que la música del siglo XIX se debería dejar de considerar clásica y pasar a ser simplemente histórica, como lo es la música de Josquin, de Victoria, o de Hándel.
Evidentemente, el influjo que aún tienen los creadores de la ciencia musicológica, (la generación de Guido Adler y Hugo Riemann), influye en la pervivencia de esa forma de recepción de la música del periodo.
Parece que la música actual debe elegir entre tres caminos: - El rigor de la música "bien hecha" la de los grandes maestros como Beethoven, la que se estudia en los conservatorios. - La música "radicalmente nueva", la de las vanguardias que han tirado por los suelos todo vestigio de tradición y no solo se dedican a crear música sino que pretenden crear hasta los presupuestos sobre los que la música opera cada vez que componen una pieza. - La música popular, la que en realidad escucha todo el mundo, la que cualquiera puede entender, que está hecha con desechos de las otras músicas y cuya comercialización era tan buen negocio como construir apartamentos en la playa hasta que esto de Internet acabó con la gallina de los huevos de oro. En el futuro habrá que buscar una música que esté bien hecha, construida con rigor, que investigue en la creación de nuevas sonoridades y que pueda ser compartida por los destinatarios, sin descuidar ninguno de los tres aspectos y que se base en cierto grado de eclecticismo. Hay algunos ejemplos de músicas que van en esa dirección, seguro que cada uno conoce unos pocos.
El concepto de obra permanece aún anclado en los criterios decimonónicos, de forma parecida a lo que venimos comentando sobre el canon y la música de concierto. En la tradición culta europea que arranca a finales del XVIII y se consolida en el XIX, el concepto de obra se concreta en un texto que es la partitura. Lo que nos parece la forma habitual de hacer la música: compositor – intérprete – receptor; no es más que una creación un tanto "especial" de nuestra tradición. La música contemporánea, salvo algunas excepciones como John Cage y otros múisicos interesados en superar esta dinámica, han seguido trabajando con la misma concepción sobre la creación musical. De nuevo observamos una pervivencia en las formas de actuar que se vienen reproduciendo desde la época de la revolución francesa. La respuesta a todo esto es muy clara, (a mi entender), pues cada época y cada cultura tiene su música, y lo que aquí tenemos es una tradición musical que pertenece a una clase social que no es otra que la burguesía. La mentalidad burguesa ha promovido, por ejemplo, la división del trabajo y de ahí deriva la clara distinción que hacemos entre compositor, interprete, musicólogo, oyente, etc; distinciones que en otras culturas musicales (en casi todas) no existen, o al menos de forma tan contundente como existe en la nuestra. No estoy usando el concepto de burguesía en un sentido peyorativo, aunque el mero hecho de las clases (como de las castas en la India) es algo que no puede resultar simpático, pero hay que reconocer que los logros sociales de la burguesía ilustrada han sido de tal calibre que aún hoy conforman el mundo actual, tanto en la vida política como en la musical. Por eso el periodo tiene aún tanta vigencia en nuestro mundo musical.
Ningún arte debe ser para iniciados, eso es una barbaridad, aunque es una característica muy burguesa imitar a la aristocracia en pretender la exclusividad de las cosas selectas, cuando, en realidad, los objetos burgueses no tienen nada de selectos, pese a la apariencia con que se nos presentan, (un coche Mercedes no es un objeto selecto, es solo derroche, cualquiera puede ahorrar unos euros y comprárselo). Los postulados de la camerata Bardi fueron asumidos por la sociedad en pocos años, los de las vanguardias del siglo XX han cumplido casi cien años sin que el público mayoritario haya abandonado aún el siglo XIX, por tanto no es cuestión de tiempo. Me parece que la apreciación que tenemos por las grandes obras de la historia de la música no es objetiva, sino que es una apreciación subjetiva que se ha venido estableciendo por las opiniones (y estudios supuestamente objetivos) de los grandes maestros de la musicología que casualmente eran predominantemente alemanes justo hasta que ese país perdió la guerra y el mundo pasó a estar dominado por una superpotencia, siendo los musicólogos a partir de 1945 mayoritariamente norteamericanos. ¿Casualidades de la vida?. Más bien creo que la historia la escriben siempre los vencedores y por lo que se ve esto alcanza, no solo a la historia política, sino incluso a la de la música. Esta manipulación de quien hace la historia la podemos apreciar en muchos detalles, como por ejemplo la poca importancia que se le daba a los maestros anteriores a J.S. Bach cuando la musicología era principalmente alemana (pues antes de Bach Alemania no dominaba el mundo musical y a ellos esa época les interesaba menos), y como se fue revalorizado la apreciación por Monteverdi, Palestrina, Josquin o Machaut después de la II Guerra Mundial cuando se produce el triunfo popular de las llamadas "músicas antiguas". Según esta tesis y habida cuenta del escaso trabajo histórico que se ha realizado sobre la música española, es posible que esta música española no tenga mucha incidencia en la historia no solo por falta de méritos propios, sino quizás más por falta de trabajo musicológico. El olvido de la música realizada en España desde 1600 hasta 1850 no está motivado por la falta de músicos competentes en el periodo sino por carencias en su estudio y divulgación. Personalmente, cuando he tenido ocasión de escuchar esa música me he encontrado con sorpresas muy agradables.
La autonomía de la música está relacionada con la autonomía del artista que se alcanza en el siglo XIX. Hay que tener en cuenta que anteriormente el artista era más bien un artesano, alguien que manejaba una serie de herramientas (los instrumentos musicales) que producían unos sonidos agradables para acompañar el canto y dar lustre a la liturgia, a las ceremonias del Palacio, etc. Todavía el gran Mozart era un sirviente del Arzobispo de Salzburgo y parece que por eso siempre quiso trasladarse a Viena pese a la oposición de su padre. En definitiva la música del antiguo régimen tenía siempre un carácter utilitario, (cosa que, por cierto, sucedía igual en las demás artes). A partir de Beethoven se empieza a considerar al músico como un artista capaz de expresar emociones individuales, más allá de la simple práctica de una técnica artesanal basada
en la tradición, como se había considerada hasta entonces. En este ambiente cultural relacionar la creación del músico con fines utilitarios como el acompañamiento de un texto, etc, no era la mayor aspiración de unos autores que se sentían con orgullo poseedores de una libertad creadora hasta entonces desconocida.
Por otra parte, esta libertad creadora y la reivindicación de su genio individual se ponían de manifiesto en la música con más evidencia que en otras artes que no habían dado ese paso de forma tan drástica. Pienso que por ese motivo decían Hoffmann y otros que la música era la más romántica de las artes, ya que en los primeros momentos el romanticismo estaba ligado a un sentimiento revolucionario (revolución francesa), que a lo largo del siglo fue neutralizándose.
En otro orden de cosas la música era un arte romántico por cuanto que no estaba ligada a la realidad, ni a un pensamiento, ni a una narración (literatura), ni a una imagen de la existencia (pintura, escultura), sino que estaba directamente relacionada con los sentimientos. De hecho el pensamiento ilustrado anterior había puesto su atención en asuntos que podían mejorar la condición humana como la ciencia, la didáctica, la filosofía y aceptaba con recelo el resto de manifestaciones culturales que, como la música, no tuvieran una utilidad práctica evidente. La reacción romántica, por el contrario, vendría a cambiar este estado de cosas en oposición a los excesos de la Ilustración.

5 oct 2006

Antes del flamenco.

La sociedad filarmónica de Badajoz ha empezado la temporada con un concierto en la Sala de Columnas de la Diputación interpretado por César Carazo (canto) y Felipe Mascuñano (toque), concierto que tenía el nombre de "antes del flamenco". El recital resultó interesante por dos cosas, principalmente, porque se trataba de música antigua y de la música antigua la más interesante es, paradójicamente, la menos antigua, la cual ayer estaba bien representada. Quiero decir que la música de la Edad Media (cantigas de Alfonso X el Sabio en el concierto), como la renacentista (Luis de Milán y Diego Pisador), está bien documentada en los archivos musicales, lo que hay es bien conocido por los expertos y se escucha con cierta asiduidad. Sin embargo en lo que respecta a la música de los siglos XVII, XVIII y primera mitad del XIX, hay que decir que en su mayor parte no está bien catalogada, ni editada, ni la gran cantidad de música buena que se hizo en España durante ese periodo se ha dado a conocer debidamente. Así que ayer pudimos saborear las canciones de José Marín, Mateo Romero o Fernando Sor, lo cual no es un disfrute frecuente y solo por eso es merecedor de abandonar las pantuflas en casa y acudir a la sala. Pero es que además el título del concierto no deja de ser interesante. El conocimiento del origen del flamenco es una asunto harto difícil. De hecho, no parece que proceda de unas formas musicales determinadas, ni siquiera del uso de determinados modos, escalas, ritmos, etc. Más bien es una forma popular de interpretar que se basa en mucha de la música que estos interpretes populares tenían a mano y que eran los materiales con que creaban su estilo, ya que el estilo sí es definitorio para el flamenco. Así que podemos encontrar "materiales" flamencos en multitud de ejemplos musicales. Por otra parte, en aquellos tiempos, la distinción entre música culta, popular y flamenco no estaba bien delimitada como lo pretende estar hoy, así que, dado que los primeros cantantes e instrumentistas que podemos llamar flamencos no han dejado huella documental alguna por vivir en el entorno social de una España que no estaba entonces en sus mejores momentos, me parece que la única forma de buscar ecos, raíces y coincidencias con el flamenco es a través de la música que ha perdurado gracias a haber sido escrita en una partitura, es decir la llamada música culta, aunque dada la mencionada falta de documentación del periodo, fundamentar posibles orígenes del flamenco en las partituras conservadas es un trabajo más que dificultoso.
En cuanto a Felipe Mascuñano hay que destacar que ofreció un interesante recorrido por la cuerda pulsada (desde el laúd medieval, pasando por la vihuela renacentista, la guitarra barroca y la guitarra romántica), que demuestra su dominio de todos estos instrumentos, los cuales maneja con igual técnica que gracia. Además sus comentarios acertados vinieron a poner en claro los aspectos históricos del concierto con precisión, aunque sin cansar al público con disquisiciones.
César Carazo con una voz clara y precisa supo "leer" bien los adornos que en la música antigua eran tan frecuentes aunque no se escribieran en la partitura y supo incidir en los aspectos estilísticos que pudieran tener relación con el tema del flamenco, especialmente el uso de intervalos melódicos menores del semitono, propio de las músicas de origen oriental y que en España se han utilizado desde que los árabes conquistaran Al-Andalus y nos influyeran con sus músicas y por otra parte los melismas, más propios de la tradición cristiana de canto. Es cierto que estos elementos musicales no escritos son especulaciones sin documentar, pero es lo que hay y tal vez no tengamos posibilidad de determinar con absoluta certeza como se interpretaban algunas músicas. En todo caso la especulación de César Carazo me parece comedida y fundamentada.