7 feb. 2014

Bill Evans, Waltz for Debbie.

Vamos a dejar un poco las necrológicas que esto parece un blog de esquelas musicales. Escuchemos algo verdaderamente agradable.


George Russell era un músico y teórico norteamericano que escribió un libro que llegó a ser muy famoso en su país en los años cincuenta: Lydian Chromatic Concept of Tonal Organization. Sus teorías abrieron las puertas a lo que vino en llamarse el jazz modal. Un día le propusieron escuchar al pianista de jazz Bill Evans y lo hizo pensando que aquello iba a ser una pequeña tortura: “Fue uno de esos momentos mágicos en la vida, esperas algo aburrido, y de pronto las puertas del cielo se abren”. Dijo por entonces.

También Miles Davis le escuchó un día en el Village Vanguard y le contrató para grabar uno de los mejores discos de la historia del jazz: Kind of blue; en el que su piano es una parte muy importante del sonido y sus solos colaboraron en gran medida para que la grabación alcanzara la fama mítica que hoy tiene.  

Bill Evans formó un trío magnífico en los años cincuenta que contaba con un bajista excepcional: Scott LaFaro. LaFaro tocaba el bajo como si fuera un instrumento solista, mucho más allá de lo que hacían otros bajistas que se limitaban a crear una simple base rítmica y armónica, una moderna versión del “basso continuo”. El contrabajo de Scott LaFaro, por el contrario, se unía al piano para crear una música extraordinaria, acompañados ambos por la batería exquisita de Paul Motian.

La música de Bill Evans es una cumbre del jazz interpretado por músicos blancos. Evans provenía de una formación musical clásica y logró aunar la música para piano impresionista, la que habían hecho músicos como Debussy, Ravel y otros con el jazz negro que estaba por entonces alcanzando una madurez extraordinaria. El resultado fue muy hermoso.

El tema Watlz for Debbie debe ser el más conocido de los que Bill Evans compusiera y se ha convertido en un standard del jazz.   

El cielo y el infierno están muy próximos, pero hoy nos hemos propuesto escuchar música agradable. Otro día hablaremos de las cosas de la vida. 

P.D. Es uno de mis temas favoritos. Lo uso como tono de sintonía de mi teléfono móvil. 


En una entrada antigua recomendábamos una versión del tema con Bill Evans y la sueca Monica Zetterlund. Se puede oir aquí: http://www.youtube.com/watch?v=8tp-nbchmHU 
Una magnífica versión de esta cantante que fue a Eurovisión y no sacó ni un solo voto, (lo cual es un honor para una cantante, es lo mismo que le pasó a Remedios Amaya que también es una grandísima cantaora). 

1 comentario:

Cempazúchitl dijo...

Uf, buenísimo