8 may. 2013

Gerard Grisey: Partiels




Si nuestra anterior entrada versaba sobre Christian Wolf, miembro activo de la corriente experimental del mundo musical norteamericano, seguidor de John Cage, nos detenemos ahora a escuchar una interpretación de la obra “Partiels” de Gerard Grisey, seguidor del foco europeo de música vanguardista que ha continuado los pasos de Pierre Boulez.
En 1970 Pierre Boulez crea el El IRCAM (acrónimo de Institut de recherche et coordination acoustique/musique), un departamento musical asociado al Centre Pompidou bajo el encargo del propio presidente francés Georges Pompidou, lo que formaba parte de un estilo político particular basado en un modernismo no exento de “gradeur” que se manifestó en la creación del TGV, la construcción de la torre Montparnasse en París o el propio centro proyectado como prototipo de la arquitectura High Tech por Renzo Piano y Richard Rogers para contener el arte más moderno de aquel momento. En ese ambiente político y bajo esos presupuestos ideológicos se quiso potenciar un paradigma de modernidad que en rigor tenía su origen en los años de la postguerra. Con  el IRCAM, Boulez pensaba dar continuidad a la creación musical que se había iniciado en los años precursores con los primeros cursos de Darmstadt. Sin embargo, el mundo de la creación no puede estar sujeto a una férrea disciplina preestablecida que limite la capacidad de los artistas pretendiendo ponerle puertas al campo. Pronto el grupo de compositores agrupados en torno al Ensemble l'Itinéraire (Gérard Grisey, Tristan Murail y Hughes Dufourt), sintieron que el laboratorio musical del IRCAM les permitía avanzar en una nueva concepción musical. Partiendo de las enseñanzas de PIerre Boulez, consiguen superar los esquemas seriales en busca de una nueva música que se fija mucho en la sonoridad, en las características acústicas del sonido. El sonido de cualquier instrumento, una sola nota, está formado por distintas longitudes de onda de la serie de armónicos, cada una de las cuales aparece con distinta intensidad para crear el timbre propio del instrumento. Los ordenadores actuales nos permiten descomponer el espectro de frecuencias ya sea de las ondas luminosas, electromagnéticas o sonoras. Aplicando estas técnicas basadas en la transformada de Fourier podemos descomponer, en un intervalo determinado más o menos breve, las longitudes de onda que forman el sonido, el timbre, que escuchamos en él. De la misma manera que podemos obtener estas frecuencias parciales (“partiels” en francés), podemos “crear” un timbre nuevo empleando las frecuencias parciales combinadas de una manera determinada, estableciendo las intensidades con las que cada armónico debe aparecer. Este descubrimiento y las posibilidades que de él se derivan al disponer desde los años setenta de estas herramientas, debieron de suponer un estímulo impresionante para aquellos(a la sazón) jóvenes compositores. Hay que decir, no obstante, que hoy día cualquiera puede con un P.C. y el software adecuado, realizar un análisis espectral de un sonido. Todos los programas de edición de sonido del tipo de Cool Edit, Pro Tools, Cubase, etc., disponen de herramientas para hacer esto de forma sencilla. De esta manera, una honda compleja sacada de cualquier sonido instrumental se descompone en varias ondas sinusoidales parciales que lo componen, entrando éstas a formar parte del timbre apareciendo cada una de ellas en su distinta intensidad. El proceso contrario, componer un timbre con diferentes intensidades de sonidos armónicos (o no), se realiza preferentemente utilizando instrumentos que tengan un espectro propio simple. Flautas y clarinetes, junto con las cuerdas, son los que mejor pueden servirnos para este propósito. A partir de este trabajo teórico sobre el sonido se crea la corriente musical que Hughes Dufourt denomina espectralismo o música espectral. Sin embargo, Gerard Grisey, prefiere utilizar el término “musique liminale”, que Diego Ramos Rodriguez traduce por “música de umbrales”. Este autor nos ofrece en la página de espacio sonoro un estudio sobre la obra que aquí presentamos, un texto de 94 páginas que recomendamos descargar, de igual manera que venimos recomendando visitar a menudo esa web. 
En el video de YouTube se dice que el compositor ha ofrecido una explicación de su obra, que traducimos a continuación:

El título de la obra puede ser entendido como parte de una obra mayor, pero también en el sentido acústico de los componentes del sonido. Dos elementos puntualizan la evolución sonora: la periodicidad y el espectro armónico. Estos instantes fácilmente reconocibles permiten una continuidad y una dinámica del discurso musical que claramente representan la forma cíclica de la respiración humana: inhalación, exhalación, descanso; o si se prefiere: tensión, relajación, recarga de energía. Numerosas secuencias de “Partiels” revelan una nueva técnica de síntesis instrumental. De forma análoga a la síntesis auditiva utilizada en los programas de música electrónica digital. Este estilo de escritura usa los instrumentos (micro-síntesis) para expresar diferentes componentes del sonido y elaborar una forma sonora global (marcro-síntesis). El resultado de este tratamiento es que, para nuestra percepción, las distintas fuentes instrumentales desaparecen en beneficio de un timbre sintético completamente inventado. Esta forma diferente de mezclar permite articular y organizar un ámbito completo de timbres que van del espectro armónico al ruido blanco, por medio de los diferentes espectros parciales enarmónicos. 

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