18 sept. 2012

República de Mali






Escribimos poco en este blog. No hay conciertos, no hay orquesta, no hay obra social de las cajas, no hay empresarios que promuevan actuaciones musicales.
En Europa la música atraviesa un mal momento. Los jóvenes no escuchan más que los aparatos electrónicos que van apareciendo para inundar el mercado de mercancía sin preocuparse mucho de quienes son los músicos que suenan en sus cacharros, mientras sus mayores avanzan en la guerra ultra-liberal contra la cultura subvencionada, lo que está acabando con toda una forma de hacer llegar la música al gran público. España es un caso extremo de esta situación por sus condiciones especialmente difíciles. Pero en otros continentes también se producen atentados contra la cultura musical. Un caso muy triste es el de la República de Mali en el Sahel africano.
Empezamos a saber de la música de Mali con Ali Farka Toure, el magnífico guitarrista y cantante que había encontrado una conexión entre la música popular maliense y el blues americano. Trabajó con Taj Mahal y con Ry Cooder y fue muy conocido y admirado. Después llegó la fama de Salif Keita, el músico africano más conocido, junto con Youssou N’dour, que nos sorprendió a todos. A mí me gustaba más cuanto más africano fueran los arreglos, sin sintetizadores ni electrónicas, salvo el disco Amen que fue producido por Joe Zawinul. A través de esos discos descubrimos a Toumani Diabate, que era quien tocaba la kora habitualmente y empezamos a escuchar los suyos. Poco a poco fuimos conociendo músicos de generaciones más jóvenes que nos sorprendieron gratamente, como la cantante Rokia Traoré. Los últimos que han alcanzado fama han sido los del dúo Habib Koite y Eric Bibb, la última promesa de la música malinesa.
Ahora los tuaregs han conquistado el norte del país con el apoyo de grupos próximos a Al Qaeda y han instaurado un régimen islámico radical en el que, por supuesto, la música ha sido prohibida. Cuenta El País que algún conocido músico maliense ha invertido todos sus ahorros en una máquina detectora de oro.

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