8 abr. 2008

Los sonidos del futuro desde Paris.



IRCAM, El centro pionero de la música francesa, llega por fin a Gran Bretaña.

Adrew Clements
Viernes, 28 de marzo de 2008

The Guardian.
Durante los años sesenta y gran parte de los setenta Pierre Boulez fue el gran músico francés dedicado a estos temas. Tuvo frecuentes compromisos para dirigir a un lado y otro del Atlántico, pero mantenía su residencia en Alemania, de modo que cada vez que dirigía en Paris se producía un gran clamor pidiendo su regreso, por lo que se puede entender la decisión del gobierno francés de crear un instituto para la investigación musical como parte del complejo cultural del Centro Pompidou principalmente como una estrategia para promover el regreso a casa del más influyente compositor francés de la segunda mitad del siglo XX, al tiempo que cumplía el deseo de llevar la música al ámbito del gran edificio del Centro Pompidou.
El Institute de Recherche et Coordination Acostique-Musique, o IRCAM, fue establecido como un feudo personal de Boulez. Cuando abrió sus puertas en 1976 se convirtió de inmediato en el centro dedicado a la investigación en el difícil contacto entre la música y la tecnología. Y ahora está promoviendo una academia en Glasgow, donde los compositores y músicos británicos pueden aprender de su trabajo.
Muchas técnicas digitales de ahora están basadas en la música electro-acústica que emergió de los laboratorios del IRCAM en sus primeros diez años de existencia. Boulez hizo rápidamente uso de ellas en su propia música, mediante el empleo de transformaciones del sonido en tiempo real y de la espacialización en su pieza de 1984 Répons, que era casi un manifiesto de las posibilidades creativas que el IRCAM podía entonces ofrecer. Con el establecimiento de un grupo instrumental propio (el Ensemble Intercontemporain), muchos compositores fueron atraídos a París para enseñar en sus cursos, para investigar proyectos especiales y realizar encargos usando unas posibilidades que eran únicas en el mundo en aquellos años.
Jonathan Harvey fue el primer compositor británico que produjo una pieza utilizando el hardware y el software del IRCAM, y durante todo el cuarto de siglo pasado fue un habitual de los estudios subterrráneos, produciendo algunos de sus mejores trabajos allí. Otros británicos fueron tentados por el IRCAM también: los interludios electrónicos de la ópera de Harrison Birtwistle “The Mask of Orpheus” tuvieron allí su origen, al igual que los samples para el Antara de Geroge Benjamin. De hecho, generaciones enteras de los principales compositores de todas las nacionalidades han hecho uso del IRCAM por tener durante años las mejores posibilidades para la realización: personajes de la talla de Stockhausen, Berio o Xenakis; inconformistas americanos como John Cage y Terry Riley; espectralistas franceses como Gérard Grisey y Tristan Murail; figuras europeas de la talla de Magnus Lindberg y Georges Aperghis. A pesar de haber experimentado una serie de crisis estructurales y de que el papel jugado por Boulez (que ahora es octogenario) es más honorífico que real, mantiene aún su vitalidad musical.
Si el instituto tiene ahora menos influencia que cuando fue fundado, se debe en parte a que la tecnología de la que fue pionero se ha vuelto más accesible y las capacidades de procesamiento que en su época eran únicas se han vuelto comunes incluso a nivel doméstico. También la total concepción de la música europea contemporánea ha cambiado desde unos orígenes relacionados con la propia concepción modernista y radical de Boulez. Ahora parece como si el IRCAM hubiera sido creado como un prestigioso templo dedicado al modernismo musical que estuviera en declive, condenado a perder su preeminencia dentro de la música contemporánea según ésta se va dirimiendo en distintas tendencias separadas.
Pero como nos muestra el artículo de Jonathan Harvey, el IRCAM sigue desarrollándose, ahora con nuevas técnicas que encienden y extienden las fronteras de la creatividad compositiva. Muchas piezas que se escuchan con frecuencia en Gran Bretaña, (tanto en el rock y el pop como en la contemporánea académica), hacen uso de estas innovaciones sin que la audiencia llegue a saber donde tuvieron su origen.
Hace más de veinte años que el IRCAM presentó una exposición de sus propias actividades en G.B. A principio de los años ochenta hubo una serie de conciertos dedicados a sus primeras realizaciones en St. John, en la Smith Square de Londres, dirigidos por Boulez y presentados bajo los auspicios de la BBC. Pero es evidente que ha influido nuestra vida musical mucho más de lo que la mayoría del público cree.

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