
La construcción moderna de edificios exige el uso de materiales industriales puesto que la construcción artesanal pertenece a otro tipo de organización del trabajo y resulta hoy día muy cara. Al mismo tiempo se precisa racionalizar los elementos que se utilizan en la construcción para que su fabricación sea masiva y, por tanto, económica. El resultado no puede ser otro que una arquitectura minimalista o el kitsch. Porque la industria moderna permite fabricar elementos de formas "antiguas" a bajo coste. Las molduras que aparecen en algunas fachadas, las balaustradas con formas redondeadas, (antaño de piedra, hoy de hormigón coloreado), se producen industrialmente, pero el resultado de esas construcciones es de una gran "falsedad".
No creo que sea muy diferente el asunto en el campo de la música. Habría que reflexionar sobre qué elementos de la música, en especial de la llamada música clásica o seria, son kitsch. En este sentido habría que entender el minimalismo en la música. Una forma de acercarla al sentir de los tiempos. A diferencia de la música popular, los minimalistas no crean para el mercado, aunque lo hacen según un sistema que trabaja para las masas, que es cosa distinta. Por eso están tan próximos unos y otros, (esa puede ser la diferencia entre Brian Eno y Philip Glass).
Lo peor que le puede pasar a la música (de cara al futuro) es no plantearse este tipo de problemas, si bien es cierto, que el recurrir frecuentemente a los problemas como base de una estética es algo que produce un cierto cansancio en poco tiempo.
Si no podemos afirmar con rotundidad que toda la música actual deba ser minimalista, al menos habrá que reconocer que su presencia está más que justificada y no obedece, como se ha querido ver en muchas ocasiones, a razones puramente mercantiles (que, por otra parte, siempre han estado presentes en la creación estética), ni de falta de preparación de los autores para músicas más complejas.
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