6 mar. 2009

La afinación justa

Con motivo de mi escucha de “The Well Tuned Piano”, de La Monte Young, he estado leyendo sobre la afinación justa. He encontrado un artículo del compositor Kyle Gann (Dallas, 1955) sobre este tema que me pare interesante. Como no lo encuentro en español he acometido la tarea de realizar un intento de traducción para poder entender mejor los matices de sus comentarios. Lo ofrezco aquí por si alguien está interesado en el tema, que me parece atractivo y pido perdón por los posibles errores de traducción.

El texto se puede descar aquí
(Lo he quitado de la página porque llena el blog de letras y porque las tablas no se ven bien).


2 comentarios:

manuel larios dijo...

El sistema de afinación es una vieja polémica musical. Entiendo la posición de Kyle Gann y creo que tiene razón en sus argumentos, como la tienen todos aquellos que critican el sistema del temperamento igual, pero veo el tema no desde una óptica puramente acústica sino desde una histórica y cultural. Quiero decir que para mí el sistema no es mejor ni peor, solamente es. Con todos sus defectos, que no niego, ha dado origen a lo mejor de la música occidental desde Bach hasta Stravinsky. El propio Gann cuando quiere proponer la sustitución del sistema del temperamento igual me da la razón, al citar a su maestro: “Mi profesor, Ben Johnston, estaba convencido de que nuestra afinación era responsable de gran parte de nuestra psicología cultural, del hecho de que estuviéramos tan dispuestos hacia el progreso, la acción y la violencia y fuéramos tan poco proclives a la introspección, la satisfacción y el consenso”.
Es evidente que no es la música la que ha creado nuestra cultura sino que es nuestra cultura la que ha creado nuestra música, con lo cual, según la visión del propio Gann, el temperamento igual refleja mejor nuestra forma de ser que el sistema de afinación justa. Otra cosa es que uno, particularmente, prefiera tener otra visión del mundo y de las cosas y que abogue por una música introspectiva y meditativa, ahí tal vez coincidamos, pero no pretendamos cambiar a occidente cambiando la afinación de nuestros instrumentos porque no lo conseguiremos. Por otra parte, aunque la acústica nos ayude a comprender la música, el arte no necesita basarse en la física. No hay una forma única de hacer bien las cosas, hay formas distintas de hacerlas.

manel dijo...

También es muy interesante si conoces la música de Harry Partch quien fue un oinero en el campo.
Bravo por el blog