28 ago. 2007

Las Ninfas



Cuando en Madrid comenzaba lo que dio en llamarse "la movida", me crucé un día con Francisco Umbral que salía de un céntrico hotel con una impresionante dama del brazo. Me llamó la atención el aspecto del escritor, era alto y tenía una elegancia impropia de quien se había criado como un niño humilde de provincias, elegancia que acrecentaba su famosa bufanda blanca. Las personas humildes necesitan para triunfar el apoyo de los poderosos: Miguel Delibes, Camilo J. Cela, etc. Pero Paco Umbral fue siempre el escritor algo marginal que le había correspondido ser. Lo hizo bien.

No hay comentarios: