29 may 2007

POBRE BLOG

¡Qué abandono, el que sufre este blog!. ¿Para qué empezarlo si luego se deja de la mano de Dios?. Esto es como tener niños, cuando los tienes adquieres responsabilidades, tienes que ocuparte de mantenerlos todos los días. Es una obligación. El problema es que con tantas obligaciones ya no sabe uno hacia donde mirar.

3 feb 2007

Lieder y Melodies
Si la música de los lieder puede ser un descubrimiento para el oyente actual, ya que se trata (no lo olvidemos) de géneros que tuvieron su época y que ahora están fuera de la moda, ya que existe una ingente cantidad de música popular que ha venido a sustituirlos, este género fuera de las culturas germánicas es más extraño aún. Eso es lo que pasa con los que escribió el francés Berlioz en la primera mitad del siglo XIX y que el llamaba “melodies”, tal vez por la similitud fonética con lied. Una buena forma de descubrir estas canciones es a través de la grabación que hizo para la Deutsche Grammophon la soprano Anne Sofie von Otter con el pianista Cord Garben y el respaldo magnífico de la Berliner Philharmoniker dirigida por el norteamericano James Levine, el famoso director musical del MET.

19 ene 2007

Rito y Geografía del Cante
a mi me gusta saborear la hierba la hierba buena un cante por soleá y una voz quebrá y serena.

Para sobreponernos a las desdichas no hay nada como una voz quebrá y serena que nos cante por soleá. Para eso hay un gran "invento" que está en el mercado en forma de una colección de libritos con DVD y que es la colección de "Rito y Geografía del Cante" que dirige Jose María Velazquez-Gaztelu, poeta y flamencólogo, basada en los programas que TVE emitió nada menos que al principio de los años setenta. Por cierto, uno tiene recuerdos de la infancia de magníficos programas de televisión. Recuerdo haber visto en la tele un concierto de cierto grupo de jazz que hacía una música extraña y que con el paso de los años descubrí que había sido la big band de Charles Mingus. También recuerdo los programas didácticos de Leonard Bernstein, toda una maravilla. El maestro explicando los pasajes de alguna pieza con una orquesta que hacía sonar de cuando en cuando para ilustrar algún elemento de su exposición. Una maravilla. El otro día pusieron (debió ser en la 2) una cosa de ese tipo: era el Buenavista Social Club, la película reportaje de Win Wenders, con Ry Cooder y toda la marcha de La Habana. Por cierto, no sé que demonios pintaba el Ry Cooder en medio de todo aquello. Bueno, pintaba que puso los dólares para hacer la película.

15 ene 2007


Desgraciadamente el oficio de redactor de necrológicas (¿se dirá necorólogo?) no acaba con el año nuevo. Si en Navidad murió James Brown, ayer desapareció Alice Coltrane, la que fuera mujer del genial saxofonista hasta su muerte, y el sábado el saxofonista Michael Brecker. El trabajo de necrólogo me tiene abrumado. No tiene fin: es un trabajo infinito.
Say it loud: I’m black and I’m proud.
James Brown fue el más famoso de los tres y el que más ha influido en las generaciones posteriores de músicos pop, especialmente en el rap y el hip-hop. Para algunos pasará a la historia por haber cometido atracos en su juventud, haber sido detenido por posesión de drogas y cosas de ese estilo. Mientras haya personas tan interesadas en la defensa de la moralidad seguirá habiendo delincuentes como James Brown que no tuvo ni la oportunidad de ir al colegio en su infancia. (Cosa que no preocupó demasiado a esos moralistas en su momento).
A love supreme
Alice Coltrane no pasó de ser una música discreta si la comparamos con Mcoy Tyner, (el que fuera eterno pianista del grupo), aunque tal vez influyó en el sonido del último John Coltrane, haciéndolo más experimental, abierto a múltiples influencias incluida la espiritualidad budista.
Michael Brecker
Más próximo a mi generación, he conocido su carrera casi desde los comienzos. Sus primeras grabaciones (con su hermano Randy en los Brecker Brothers) las conocí después, pero los discos de los Steps Ahead, al principio de los ochenta los compraba según se iban editando. Le recuerdo en esta banda de "treintañeros" junto con Mike Manieri al vibráfono, Peter Erskine a la batería, el contrabajo de Eddie Gomez y la encantadora pianista brasileña Elliane Elias, todos ellos tan discretamente glamurosos como su música. Después fue el saxofonista oficial de tantas grabaciones en el jazz o en el pop. Le he visto en actuaciones (en DVD) con Joni Mitchel, con Pat Metheny, con Chick Corea y tantos otros, que era ya como de la familia. Una pérdida.

12 ene 2007


TCHAIKOVSKY SINFONICO.

La música rap es interesante por cuanto que se propone explorar los argumentos rítmicos que existen en la base de percusión de un tema pop. El problema está en que para centrarse en esa exploración rítmica se olvida de asuntos como la melodía y la armonía y se convierte en una música, hasta cierto punto, aburrida. Algo así me parece que ocurre con los grandes sinfonistas de la segunda mitad del XIX, a fuerza de explorar la armonía y las posibilidades expresivas de la modulación se olvidan de los demás aspectos de la música. (Pero qué está diciendo este tío…). Si uno escucha a papá Brahms, al abuelo Bruckner y otros autores de la época (fundamentalmente del área germánica, aunque también se puede hablar del belga Cesar Frank), uno tiene la impresión de que se ha quedado como estaba, de que no se enterado de lo que pasa, o de que, realmente, es que no pasa nada.
Basta escuchar a Tchaikovsky para salir del aburrimiento que estas músicas producen. En Tchaikovsky existe la misma estructura formal, la sacrosanta forma sonata, su complejidad armónica y estructural es similar a la de sus coetáneos, pero a diferencia de éstos en el ruso hay otras muchas cosas. Hay una melodía “cantábile” y hay una expresión romántica de sensaciones dramáticas o placenteras, sensaciones humanas, más allá del placer que los Dioses encuentran en jugar con las tonalidades. Sin embargo no corren buenos tiempos para el Señor Piotr Illich, la crítica actual considera a su música autocomplaciente. ¿Por qué? Se pregunta uno. Muy sencillo, porque al Señor Piotr Illich le gustaban los muchachos en lugar de las señoras de Moscú que tanto aplaudían sus obras y parece ser que los sesudos estudiosos de la música de esta época han decidido que la música de este “mariquita” no está a la altura de los grandes maestros, porque es autocomplaciente. ¿Y que es esto de autocomplaciente?. Según la Real Academia de la Lengua: autocomplaciente. 1. adj. Satisfecho, indulgente y poco crítico consigo mismo. Supongo que se refiere al tópico que establece que los homosexuales no tienen el carácter que le es propio al varón. Que los homosexuales trabajen en liquidar los prejuicios que los maltratan, que yo solamente daré mi opinión sobre la cuestión de la música de Tchaikovsky.
Si uno escucha la sexta sinfonía del ruso, la mal llamada “patética”, encontrará momentos de una fuerza expresiva propios del héroe que fuera el maestro de todos los maestros sinfonistas, del genio de Bohn. La entrada de la sección de desarrollo del primer tema, que te deja pegado a la silla, la culminación dramática de la reexposición de ese mismo tema, son momento de una hondura y un carácter sobrecogedores, contrastados con el lirismo del segundo tema. ¿Por qué se menosprecia esta música como carente de energía?.


2 ene 2007

Gustav Klimt y Beethoven

La fundación Juan March ofrece en Madrid una interesante exposición sobre Gustav Klimt, el famoso pintor vienés de principios del siglo XX. El plato fuerte de la exposición es el llamado "Friso Beethoven", donde el pintor pretende representar simbólicamente el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía basado en el Himno a la Alegría de Schiller. La visita es aconsejable por dos motivos. En primer lugar porque se puede ver el famoso friso a la altura de los ojos y no elevado, que es como está colocado en Viena. En segundo lugar, porque las acertadas explicaciones con que se presenta desentrañan los muchos simbolismos de la pintura. Es pues una ocasión que no hay que dejar pasar si se está en Madrid y que muestra de forma muy evidente las múltiples relaciones entre las artes que el concepto de "obra de arte total" (Gesamtkunstwerk), propugnaba en la época.

Cuentamé


¿Qué es la música?. Personalmente no tengo ni idea, (ahora mismo no tengo fuerzas para intentar una definición coherente). Lo que sí sé es que la música son muchas cosas y además, es portadora de otras muchas. Hay por ahí una recopilación de música popular de los "setenta" que se llama "cuéntame" que son unos 30 CDs de canciones populares de aquellos años que incluyen las canciones del verano de los Diablos, de Fórmula V y cosas de ese tipo. Entre todo ello hay algunas canciones buenas, pero la mayoría no lo son, son las canciones que eran populares en su época, como esa de "saca el güisqui Chely" y cosas de esa índole. Sin embargo uno encuentra cierta satisfacción en escucharlas. Es el "sentiment inhòspit de l'enyor" que decía Jaume Sisa. La nostalgia es un sentimiento muy traicionero que las personas fuertes deben evitar a toda costa, pero no cabe duda de que, en ocasiones, nos dejamos llevar por estas cosas, porque estas músicas que, de por sí, no aportan grandes valores "musicales", nos transportan a situaciones vividas y casi olvidadas: "son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas...".

NEUJAHRSKONZERT

Esto de la televisión digital terrestre está muy bien. Conectando el sonido del aparato al equipo de música he podido escuchar el concierto de año nuevo con calidad de CD y me ha gustado. También me ha gustado la versión tan vienesa que ha hecho Zubin Mehta. No sé por qué ha de ser pecado tocar estas cosas con mucho rubatto si es así como se hacía en su época. Estas reducciones del tipo de: "soy historicista y por eso toco sin rubatto" no las entiendo. Está bien para tocar obras del barroco pero para tocar valses y polkas me parece una contradicción con el historicismo reivindicado. ¿Se pueden tocar tangos sin rubatto?.

22 dic 2006


Chick Corea (Spain)
Que uno sea un ecléctico no quiere decir que apruebe todo tipo de entreverado musical sin ningún juicio crítico. En la música que de forma tan extendida vino en llamarse de "fusión" es muy difícil determinar cuando estamos ante una experiencia sonora interesante o ante un bodrio o un pastiche. Chick Corea es un pianista extraordinario, con una técnica depurada, un improvisador nato y un músico creativo. Sus experiencias sonoras abarcan una multitud de formaciones, ya míticas, tanto en grupos "eléctricos" como "acústicos", pero una de las bases de su estilo musical es la fusión del jazz con la música española, o mejor debería decir hispana. Chick Corea tiene, como la mayoría de los norteamericanos, una visión "difusa" de lo que es España, visión que mezcla lo español con lo mejicano, con lo argentino o con lo peruano. Corea se siente ligado a la música española por ser californiano. Dado el pasado histórico de ese estado, que perteneció a Méjico, presupone que hay una cierta relación entre el Sunset Boulevard y el barrio de Santiago en Jerez de la Frontera. No tengo ni idea que raíces latinas (que no españolas) pudo haber habido en California, pero tengo la impresión de que Chick Corea tampoco. Tal vez Paco de Lucía sepa algo más sobre este tema y algún día nos lo cuente.

5 dic 2006

RONDÓ A LA TURCA
(O en su defecto A LA RUMANA).




Postal de Navidad para felicitar las fiestas.

No soy patriota. No lo he sido nunca, en realidad soy apátrida convencido (ciudadano del mundo se dice) y veo el sentimiento nacionalista como una peligrosa forma de disgregar las sociedades. Pero estoy rodeado de españoles por todas partes. A estos españoles que me rodean y que tanto les preocupa el buen nombre de la patria cuando esa panda de inútiles millonarios que forman la selección nacional de fútbol tienen que defenderla frente a las agresiones (deportivas) de las potencias mundiales, les pregunto si no les da vergüenza noticias como la que aparece en la prensa local y que habla de un número importante de extranjeros que viven en condiciones de abandono a pocos kilómetros de mi casa alojados en campamentos, con los niños sin escolarizar y sin medicinas.
No soy cristiano. Lo fui de niño pero dejé de serlo gracias a que mis padres me llevaron (al final ya de mis estudios) a un colegio religioso. No tengo creencia trascendente alguna y veo el sentimiento religioso como una peligrosa forma de disgregar las sociedades. Pero estoy rodeado de católicos por todas partes. De estos católicos que van a manifestaciones porque dicen que el gobierno les ataca la libertad religiosa, (es verdad que hace meses que debieron llegar a acuerdos de financiación y ya no dicen esta boca es mía). A estos católicos que se manifiestan contra las negociaciones con los terroristas les pregunto si no les da vergüenza noticias como la que aparece en la prensa local y que habla de un número importante de extranjeros que viven en condiciones de abandono a pocos kilómetros de mi casa alojados en campamentos, con los niños sin escolarizar y sin medicinas.
No soy activista. Siempre he sido un pelín pequeño-burgués como decían mis amigos de izquierdas hace siglos. A parte de por comodidad, no soy activista porque no creo ni en esas disciplinas salvadoras que casi nos condenan al infierno de la historia, (peligrosa forma de disgregar las sociedades), ni en los visionarios de turno, que de eso nunca falta. Además me da pereza desembarazarme de tanto oportunista que se asoma a estas cosas. Pero a los activistas (y de paso a los oportunistas) les preguntaría si no les da vergüenza noticias como la que aparece en la prensa local y que habla de un número importante de extranjeros que viven en condiciones de abandono a pocos kilómetros de mi casa alojados en campamentos, con los niños sin escolarizar y sin medicinas.

31 oct 2006

El siglo XIX y la música de concierto.
Con la música del siglo XIX es difícil no caer en eurocentrismos, porque la importancia de la música culta europea en esa época es muy grande. ¿Por qué todavía nos influye tanto esa música que aún forma parte del repertorio habitual?. Es difícil decir lo que debe ser la música, pero en cualquier caso, la música responde a la sociedad que la crea y que la recibe y, en ese sentido, nuestra sociedad no debe ser muy diferente de la decimonónica si aún esta música está tan presente en nuestra vida. El carácter de música de la "burguesía ilustrada" que tiene ésta aún pervive en el entorno social del concierto y el mundo de la edición discográfica. Las formas de pensar la música que están ligadas a la del periodo, van siendo paulatinamente superadas pero aún presentan muchas resistencias, en especial en entornos conservadores. Personalmente pienso que la música del siglo XIX se debería dejar de considerar clásica y pasar a ser simplemente histórica, como lo es la música de Josquin, de Victoria, o de Hándel.
Evidentemente, el influjo que aún tienen los creadores de la ciencia musicológica, (la generación de Guido Adler y Hugo Riemann), influye en la pervivencia de esa forma de recepción de la música del periodo.
Parece que la música actual debe elegir entre tres caminos: - El rigor de la música "bien hecha" la de los grandes maestros como Beethoven, la que se estudia en los conservatorios. - La música "radicalmente nueva", la de las vanguardias que han tirado por los suelos todo vestigio de tradición y no solo se dedican a crear música sino que pretenden crear hasta los presupuestos sobre los que la música opera cada vez que componen una pieza. - La música popular, la que en realidad escucha todo el mundo, la que cualquiera puede entender, que está hecha con desechos de las otras músicas y cuya comercialización era tan buen negocio como construir apartamentos en la playa hasta que esto de Internet acabó con la gallina de los huevos de oro. En el futuro habrá que buscar una música que esté bien hecha, construida con rigor, que investigue en la creación de nuevas sonoridades y que pueda ser compartida por los destinatarios, sin descuidar ninguno de los tres aspectos y que se base en cierto grado de eclecticismo. Hay algunos ejemplos de músicas que van en esa dirección, seguro que cada uno conoce unos pocos.
El concepto de obra permanece aún anclado en los criterios decimonónicos, de forma parecida a lo que venimos comentando sobre el canon y la música de concierto. En la tradición culta europea que arranca a finales del XVIII y se consolida en el XIX, el concepto de obra se concreta en un texto que es la partitura. Lo que nos parece la forma habitual de hacer la música: compositor – intérprete – receptor; no es más que una creación un tanto "especial" de nuestra tradición. La música contemporánea, salvo algunas excepciones como John Cage y otros múisicos interesados en superar esta dinámica, han seguido trabajando con la misma concepción sobre la creación musical. De nuevo observamos una pervivencia en las formas de actuar que se vienen reproduciendo desde la época de la revolución francesa. La respuesta a todo esto es muy clara, (a mi entender), pues cada época y cada cultura tiene su música, y lo que aquí tenemos es una tradición musical que pertenece a una clase social que no es otra que la burguesía. La mentalidad burguesa ha promovido, por ejemplo, la división del trabajo y de ahí deriva la clara distinción que hacemos entre compositor, interprete, musicólogo, oyente, etc; distinciones que en otras culturas musicales (en casi todas) no existen, o al menos de forma tan contundente como existe en la nuestra. No estoy usando el concepto de burguesía en un sentido peyorativo, aunque el mero hecho de las clases (como de las castas en la India) es algo que no puede resultar simpático, pero hay que reconocer que los logros sociales de la burguesía ilustrada han sido de tal calibre que aún hoy conforman el mundo actual, tanto en la vida política como en la musical. Por eso el periodo tiene aún tanta vigencia en nuestro mundo musical.
Ningún arte debe ser para iniciados, eso es una barbaridad, aunque es una característica muy burguesa imitar a la aristocracia en pretender la exclusividad de las cosas selectas, cuando, en realidad, los objetos burgueses no tienen nada de selectos, pese a la apariencia con que se nos presentan, (un coche Mercedes no es un objeto selecto, es solo derroche, cualquiera puede ahorrar unos euros y comprárselo). Los postulados de la camerata Bardi fueron asumidos por la sociedad en pocos años, los de las vanguardias del siglo XX han cumplido casi cien años sin que el público mayoritario haya abandonado aún el siglo XIX, por tanto no es cuestión de tiempo. Me parece que la apreciación que tenemos por las grandes obras de la historia de la música no es objetiva, sino que es una apreciación subjetiva que se ha venido estableciendo por las opiniones (y estudios supuestamente objetivos) de los grandes maestros de la musicología que casualmente eran predominantemente alemanes justo hasta que ese país perdió la guerra y el mundo pasó a estar dominado por una superpotencia, siendo los musicólogos a partir de 1945 mayoritariamente norteamericanos. ¿Casualidades de la vida?. Más bien creo que la historia la escriben siempre los vencedores y por lo que se ve esto alcanza, no solo a la historia política, sino incluso a la de la música. Esta manipulación de quien hace la historia la podemos apreciar en muchos detalles, como por ejemplo la poca importancia que se le daba a los maestros anteriores a J.S. Bach cuando la musicología era principalmente alemana (pues antes de Bach Alemania no dominaba el mundo musical y a ellos esa época les interesaba menos), y como se fue revalorizado la apreciación por Monteverdi, Palestrina, Josquin o Machaut después de la II Guerra Mundial cuando se produce el triunfo popular de las llamadas "músicas antiguas". Según esta tesis y habida cuenta del escaso trabajo histórico que se ha realizado sobre la música española, es posible que esta música española no tenga mucha incidencia en la historia no solo por falta de méritos propios, sino quizás más por falta de trabajo musicológico. El olvido de la música realizada en España desde 1600 hasta 1850 no está motivado por la falta de músicos competentes en el periodo sino por carencias en su estudio y divulgación. Personalmente, cuando he tenido ocasión de escuchar esa música me he encontrado con sorpresas muy agradables.
La autonomía de la música está relacionada con la autonomía del artista que se alcanza en el siglo XIX. Hay que tener en cuenta que anteriormente el artista era más bien un artesano, alguien que manejaba una serie de herramientas (los instrumentos musicales) que producían unos sonidos agradables para acompañar el canto y dar lustre a la liturgia, a las ceremonias del Palacio, etc. Todavía el gran Mozart era un sirviente del Arzobispo de Salzburgo y parece que por eso siempre quiso trasladarse a Viena pese a la oposición de su padre. En definitiva la música del antiguo régimen tenía siempre un carácter utilitario, (cosa que, por cierto, sucedía igual en las demás artes). A partir de Beethoven se empieza a considerar al músico como un artista capaz de expresar emociones individuales, más allá de la simple práctica de una técnica artesanal basada
en la tradición, como se había considerada hasta entonces. En este ambiente cultural relacionar la creación del músico con fines utilitarios como el acompañamiento de un texto, etc, no era la mayor aspiración de unos autores que se sentían con orgullo poseedores de una libertad creadora hasta entonces desconocida.
Por otra parte, esta libertad creadora y la reivindicación de su genio individual se ponían de manifiesto en la música con más evidencia que en otras artes que no habían dado ese paso de forma tan drástica. Pienso que por ese motivo decían Hoffmann y otros que la música era la más romántica de las artes, ya que en los primeros momentos el romanticismo estaba ligado a un sentimiento revolucionario (revolución francesa), que a lo largo del siglo fue neutralizándose.
En otro orden de cosas la música era un arte romántico por cuanto que no estaba ligada a la realidad, ni a un pensamiento, ni a una narración (literatura), ni a una imagen de la existencia (pintura, escultura), sino que estaba directamente relacionada con los sentimientos. De hecho el pensamiento ilustrado anterior había puesto su atención en asuntos que podían mejorar la condición humana como la ciencia, la didáctica, la filosofía y aceptaba con recelo el resto de manifestaciones culturales que, como la música, no tuvieran una utilidad práctica evidente. La reacción romántica, por el contrario, vendría a cambiar este estado de cosas en oposición a los excesos de la Ilustración.

5 oct 2006

Antes del flamenco.

La sociedad filarmónica de Badajoz ha empezado la temporada con un concierto en la Sala de Columnas de la Diputación interpretado por César Carazo (canto) y Felipe Mascuñano (toque), concierto que tenía el nombre de "antes del flamenco". El recital resultó interesante por dos cosas, principalmente, porque se trataba de música antigua y de la música antigua la más interesante es, paradójicamente, la menos antigua, la cual ayer estaba bien representada. Quiero decir que la música de la Edad Media (cantigas de Alfonso X el Sabio en el concierto), como la renacentista (Luis de Milán y Diego Pisador), está bien documentada en los archivos musicales, lo que hay es bien conocido por los expertos y se escucha con cierta asiduidad. Sin embargo en lo que respecta a la música de los siglos XVII, XVIII y primera mitad del XIX, hay que decir que en su mayor parte no está bien catalogada, ni editada, ni la gran cantidad de música buena que se hizo en España durante ese periodo se ha dado a conocer debidamente. Así que ayer pudimos saborear las canciones de José Marín, Mateo Romero o Fernando Sor, lo cual no es un disfrute frecuente y solo por eso es merecedor de abandonar las pantuflas en casa y acudir a la sala. Pero es que además el título del concierto no deja de ser interesante. El conocimiento del origen del flamenco es una asunto harto difícil. De hecho, no parece que proceda de unas formas musicales determinadas, ni siquiera del uso de determinados modos, escalas, ritmos, etc. Más bien es una forma popular de interpretar que se basa en mucha de la música que estos interpretes populares tenían a mano y que eran los materiales con que creaban su estilo, ya que el estilo sí es definitorio para el flamenco. Así que podemos encontrar "materiales" flamencos en multitud de ejemplos musicales. Por otra parte, en aquellos tiempos, la distinción entre música culta, popular y flamenco no estaba bien delimitada como lo pretende estar hoy, así que, dado que los primeros cantantes e instrumentistas que podemos llamar flamencos no han dejado huella documental alguna por vivir en el entorno social de una España que no estaba entonces en sus mejores momentos, me parece que la única forma de buscar ecos, raíces y coincidencias con el flamenco es a través de la música que ha perdurado gracias a haber sido escrita en una partitura, es decir la llamada música culta, aunque dada la mencionada falta de documentación del periodo, fundamentar posibles orígenes del flamenco en las partituras conservadas es un trabajo más que dificultoso.
En cuanto a Felipe Mascuñano hay que destacar que ofreció un interesante recorrido por la cuerda pulsada (desde el laúd medieval, pasando por la vihuela renacentista, la guitarra barroca y la guitarra romántica), que demuestra su dominio de todos estos instrumentos, los cuales maneja con igual técnica que gracia. Además sus comentarios acertados vinieron a poner en claro los aspectos históricos del concierto con precisión, aunque sin cansar al público con disquisiciones.
César Carazo con una voz clara y precisa supo "leer" bien los adornos que en la música antigua eran tan frecuentes aunque no se escribieran en la partitura y supo incidir en los aspectos estilísticos que pudieran tener relación con el tema del flamenco, especialmente el uso de intervalos melódicos menores del semitono, propio de las músicas de origen oriental y que en España se han utilizado desde que los árabes conquistaran Al-Andalus y nos influyeran con sus músicas y por otra parte los melismas, más propios de la tradición cristiana de canto. Es cierto que estos elementos musicales no escritos son especulaciones sin documentar, pero es lo que hay y tal vez no tengamos posibilidad de determinar con absoluta certeza como se interpretaban algunas músicas. En todo caso la especulación de César Carazo me parece comedida y fundamentada.

29 sept 2006

Idomeneo vs. Mahoma.

La verdad que lo que ha hecho la directora de la Ópera de Berlín es algo un poco absurdo. Tenerle miedo al terrorismo islámico después de que Occidente, liderados por la cúpula imperial, ha hecho una guerra contra todo el terrorismo, con resultado de victoria aplastante, no deja de ser una incoherencia. Es que esta señora no sabe que muchos valientes defensores de la ley y el orden han dado ya su vida para que este mundo sea una balsa de aceite sin la amenaza del terrorismo que nos tenía atenazados y aterrorizados no hace más de tres años, antes de que el Imperio Victorioso aplastara a esos miserables en tierras del Eufrates y el Tigris, dando lugar a la fundación de una nueva cultura (militar, por supuesto). Es que no sabe que si el terrorismo había actuado de forma infame contra la cristiana civilización, ésta había encontrado en su seno la redención salvadora de manos del Rey de los Cruzados, conocido por todos como Jorge Uve doble. Es que no sabe que detrás del Imperio hay una cohorte de sabios que habían determinado desde el año 2002 que el origen de estas penalidades estaba en un país donde se escondían cobardemente estos miserables y que ese país no era otro que el Iraq y que mientras que los cobardes se escudaban en los inspectores de la caduca O.N.U. para no agarrar al toro por sus cuernos, un reducido grupo de valientes habían tomado ya la decisión de defendernos de nuestros crueles enemigos, bendecidos, según dijo Jorge doble V, por la divina mano, (With God in our side).
*
Pero claro, estos fanáticos están en la Edad Media y no se han enterado de lo civilizados y eficientes que somos los occidentales. Y si no mira como luchan contra los judíos, (contra los que han dirigido su fanatismo sólo por que los echaron de sus casas y de su país), con coches-bomba y suicidas cargados con explosivos. Que lejos de la eficacia desplegada por occidente en Buchenwald, Mauthausen o Dachau, Trabajos limpios, eficaces y silenciosos, (mientras Furtwangler, Knappertswusch y Karajan competían por acariciar los oídos del Reichsführer). Pero claro, ellos están en la Edad Media, por eso utilizan aún el terrorismo, algo que ni se nos puede pasar por la cabeza a un civilizado europeo, da igual que sea vasco, irlandés, maoista alemán o
izquierdista italiano.
*
Qué equivocado estaba yo cuando me ponía en manos de mi peluquero marroquí que me reclinaba la cabeza hacia atrás al tiempo que me pasaba su afilada cuchilla por mi garganta. Y yo sin saber de sus aviesas intenciones, sin percatarme de que el susodicho estaba en la Edad Media y apuntito de degollarme. O ese médico palestino al que no sólo acudía yo sino que, además, llevaba a toda mi familia. Pensar que les estaba poniendo en manos de un hombre medieval y fanático aunque regalara bolígrafos de propaganda a los niños con la intención de engañarnos. O ese frutero argelino que, sabe Dios qué sustancias venenosas nos habrá inoculado en los melocotones, a pesar de ese aspecto tan suculento con que nos los presentaba. Ojalá (que manía de hablar en sarraceno) que no vuelva a caer en manos tan siniestras. Porque nosotros no somos así y todo eso de la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada y demás restos del pasado con que cubrieron casi toda la península (hasta Cataluña), todas sus bárbaras construcciones, no fue más que una cosa de ocho siglos. Nosotros no tenemos nada que ver con estos mediterráneos del sur, con esos moros del Magreb. Nosotros somos arios de pura raza y pertenecemos a una raza superior, aunque me esté mal el decirlo.
*
Heil !

26 sept 2006

No hagan caso a Chávez lean a Chomsky


Ya sé que Chávez ha recomendado la lectura (política) del famoso lingüista, como aparece en la contrapartada de El Pais, pero precisamente por eso, pienso que muchas personas medianamente inteligentes e informadas pensarán que no merecerá la pena dicha lectura si viene recomendada por un patán como el presidente de Venezuela, que se pasa horas en la televisión de su país contándole a la gente todo lo que se le ocurre, llegando incluso a maltratar al respetable con sus cánticos.
Este blog recomendó leer a Chomsky en una entrada del pasado 14 de agosto y ahora queremos aprovechar estos momentos difíciles para reiterar nuestra recomendación: no hagan caso a Chávez, lean a Chomsky.

18 sept 2006

Ligeti 3

Cada uno tiene sus manías que, como tales, no hace falta explicarlas, las manías son arbitrarias. A mí, de todas las texturas musicales, la que más me gusta es la propia de la música de cámara. En un grupo de cámara pueden estar todas las voces y los timbres de una orquesta pero a menor escala, sin duplicación de instrumentos, sin la magnificencia propia de la gran orquesta, que es una forma pretenciosa de abrumar al público, de subyugarle para anular su capacidad de raciocinio, de imponerle la música de forma autoritaria. La gran orquesta es como el estado totalitario. Será por eso que de todos los discos de la Ligeti Edition el que más me gusta es el que tiene el número 7 de la colección: (Trio for Violin, Horn & Piano; Ten Pieces; Six Bagatelles for Wind Quintet; Sonata for Solo Viola) - Saschko Gawriloff / Marie-Luise Neunecker / Pierre-Laurent Aimard / London Winds / Tabea Zimmermann.

14 sept 2006

Bienal de Flamenco de Sevilla.

Ha empezado la bienal de flamenco de Sevilla 2006, dedicada este año, de manera especial, al baile. El plato fuerte para el gran público es la actuación el día 30 de septiembre de Diego el Cigala y Salif Keita en el Auditorio de la Cartuja. Se me abren las carnes eclécticas solo de pensarlo, ¡ Madre mía ¡.

12 sept 2006

Carta a Teddy Bautista

Estimado Eduardo,
(get on your knees baby and pray, pray, pray...)
Hace tiempo que no compro un CD, es verdad, pero la última vez que lo hice costaban cerca de 20 euros. Dices que somos unos criminales porque robamos a los autores. De los 20 euros que he tenido que soltar en la tienda, cuánto le dan al autor, a los interpretes y técnicos que han trabajado en el disco. Cuánto se han gastado en el soporte CD. Sabiendo que a mí me cuesta un CD unos 0,24 € (6 € una caja de 25), cuánto le costará a Sony Corporation. Si calculáramos los gastos de hacer un CD llegaríamos a la conclusión de que hacer un disco y venderlo a 20 € es el mayor negocio del mundo, más incluso que traficar con drogas, armas, o recalificar terrenos en España para construir pisos.
Entonces quién defiende los derechos de un joven (desgraciadamente no es mi caso) que quiera escuchar música, que quiera escuchar mucha música porque le gusta y quiera tener una gran cultura musical.
¿Por qué no hacen anuncios mostrándonos cómo las grandes corporaciones discográficas se forran a nuestra costa y nos roban el dinero?. Que los hagan y obliguen a los accionistas de Sony a ver esos anuncios antes de pasar a retirar los dividendos obtenidos en su inversión como hacen con nosotros cuando queremos ver una película y nos tenemos que tragar su perorata.
Ningún gobierno ha pagado una campaña publicitaria sobre lo malas que son las políticas empresariales para la cultura, explicándonos los manejos de las discográficas con los medios de comunicación para hacerle tragar al público esas piltrafas de cultura que son los discos más vendidos del año, ya sean de la operación triunfo o de esas encantadoras modelos americanas que ahora triunfan en el mercado.
Por qué se consiente que el mercado sea el amo y señor de la política cultural y yo no pueda comprar un CD de un autor "extraño" como por ejemplo Arvo Pärt o Ornette Coleman en mi pequeña ciudad, porque todos los estantes de la tienda están a disposición de Bisbal y demás maravillas de la mercadotecnia y lo que yo quiero no es rentable empresarialmente.
Si el estado interviene para defender el derecho constitucional a la libertad de empresa, por qué no interviene para defender el derecho constitucional a la cultura y, por el contrario, deja todo (en el terreno musical) en manos del mercado.
Cuando las empresas consiguieron la tecnología suficiente para hacer CDs se dedicaron a explotarnos infamemente, ahora que parte de esa tecnología la tenemos nosotros pues que se apliquen el mismo criterio y que se aguanten. El mercado no es Dios.

30 ago 2006

Transcripción de un correo electrónico de un amigo dogmático.

Ahora los eclécticos estáis muy contentos y sacáis pecho porque con esto de la moda de la postmodernidad estáis muy bien vistos. Pero no siempre ha sido así. El otro día leyendo un libro:
Falla, Manuel de: “Introducción a la Música Nueva”, en Escritos sobre Música y Músicos, ed. por F. Sopeña (Madrid, Espasa Calpe, 1988).
Me he encontrado con el siguiente texto de un artículo del maestro en La Revista Musical Hispanoamericana de diciembre de 1916:

“Yo no soy un ecléctico ni podría serlo, dada mi manera de ser y de sentir. Considero al ecléctico como ser altamente perjudicial para el triunfo de toda idea grande. ¿Qué progreso podría realizar una sociedad que estuviese formada por eclécticos ?. Y aún digo más: no creo en el eclecticismo. Aquel que acepta y aplaude las ideas y opiniones más opuestas, o no tiene ninguna – en cuyo caso para poco o nada puede ser útil – o, de tenerla, no es otra cosa que un tímido o un perezoso con apariencia de amable urbanidad condescendiente.
Yo creo que no debemos respetar nunca las ideas contrarias a las que profesamos. Debemos, sí, respetar a las personas que las sustenten, pero nada más. Y así como el ecléctico no es otra cosa que un ser esterilizado (perdón por la palabrilla), ¡cuán preciosa y eficaz es la colaboración involuntaria del enemigo acérrimo para el triunfo de la idea que combate!“.

Contestación a mi amigo.

He leído el texto que me refieres. En él defiende el bueno de don Manuel a todos los músicos de su época, tanto a los germanos como a los franceses, las óperas de Verdi y las de Wagner. Incluso defiende a Mozart y hasta a la antigua polifonía española del Renacimiento. Se podrá decir, bueno, defiende el ámbito de la música clásica. Pero es que de todos es sabido que don Manuel fue el primer autor serio que integró en su lenguaje elementos de la música flamenca, más allá del puro folclore andaluz, música que admiraba profundamente, ya sabes: lo del festival flamenco de Granada con Lorca y todo lo demás.
El día que construyamos Eclecia, la ciudad de los eclécticos musicales, la calle principal será la Avda. Manuel de Falla. Este señor era más ecléctico que yo.
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Este amigo mío tiene una pequeña empresa de demoliciones: con una máquina retroexcavadora y un camión se dedica a tirar casas antiguas. Un día me pidió que le encargara unas targetas de visita y le hice unas en las que se puede leer:
Santiago D. Rida
Arquitecto Deconstructivista.
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Está muy contento con el eufemismo que le he inventado.

25 ago 2006


Ligeti 2.

Tengo un amigo moderno al que he puesto algo de Ligeti. Esas piezas para teclado en el organo Barrel le han parecido cosas modernas, incluso le han gustado la mayoría. La música coral le ha parecido sugerente, un poco rara pero sugerente. Pero hay un disco de la Ligeti Edition de Sony Classical que está dedicado a la música vocal de cámara, donde mi amigo ha escuchado composiciones que son recreaciones de danzas populares húngaras o rumanas tratadas como Madrigales, música popular polifónica, que para mi amigo moderno no ha superado la prueba del algodón. ¡Vaya por Dios, esto no es moderno!.
Ligeti es moderno y postmoderno y desgraciadamente esta es una audición postmortem: He’s postmodern and postmortem.
Ya he cambiado de amigo. Sigo con Ligeti.
A veces pienso que la vida me ha tratado mal. Nada de eso, es que me lo merezco. Si yo fuera la vida haría lo mismo. ¿O no?.
¡Oh... no!.

20 ago 2006

Ligeti 1.

Estoy dedicando algunos ratos del verano a escuchar la obra del maestro. A los maestros en lugar de llorarles se les escucha y además, no va a ser todo la canción del verano, es decir, El Koala. Lo primero que se descubre escuchando, por ejemplo, el volumen 6 de la Ligeti Edition (keyboards Works), es que el maestro era de los nuestros: un gran ecléctico. Lo mismo se escucha una canción popular francesa, que un tema del rock de los años 70, una pieza en estilo fugado, que experimentos sonoros de diverso cuño. Y en la armonía sucede lo mismo, encontramos armonías clásicas, con otras piezas modales basadas en escalas tradicionales húngaras, o escalas pentatónicas del rock y piezas dodecafónicas. En hungarian rock mezcla los ritmos húngaros con el rock, con ironía, con desparpajo, incluso con humor, no muy lejos de las cosas que por entonces hacía Frank Zappa en el mundo del rock, tratando ambos de desmontar las barreras que los mantenían separados, (qué lejos de las exhibiciones que por entonces perpetraba el inefable Keith Emerson y los pelmas del rock sinfónico). En otras piezas investiga los ritmos repetitivos y complejos y las lentas progresiones que van modificando el tema de manera casi imperceptible, al estilo de los compositores minimalistas como en “Selbsportrait mit Reich und Riley (und Chopin ist auch dabei)”, que se puede traducir como “Autorretrato con Reich y Riley (y con Chopin también)” que es toda una declaración de principios.