9 dic 2009

La Caíta

Hay a quien le gusta el flamenco y hay a quien le gustan las coplas aflamencadas, con algo de la hondura de los palos flamencos pero nada más. En esto todo el mundo reclama la hondura del cante pero, en el fondo, todos nos quedamos en la superficie. El aficionado, que quiere ser cabal, exige siempre que se cante por soleares y por seguiriyas; por martinetes, tientos y tarantas. Como si lo demás no fueran palos flamencos. Pero no se dan cuenta de que la hondura no está en lo que cantas sino en cómo se cantan las cosas. Se puede oír a Camarón cantando sevillanas flamencas y esconderse ahí más flamenco que en todas las soleas cantada por tanto y tanto aficionado bien intencionado que aburre a las piedras. El flamenco es algo que surge de tarde en tarde cuando alguien, gitano o payo, canta con estilo cabal.
En Extremadura hay muchos que reclaman derechos sobre los cantes extremeños. No queremos aquí menospreciar a nadie, solo queremos decir que de todos los flamencos que se han quedado en estas tierras no ha habido nadie que cante el flamenco extremeño como lo hace la Caíta. Ni siquiera aquellos que han recibido premios y galardones y que han sido designados como grandes por el público o la crítica.
Se reprocha a la Caíta que sólo sabe hacer bien los cantes de aquí. Ella no fue al Conservatorio a estudiar música ni a Sevilla a aprender de los maestros andaluces. La Caíta, como todos los gitanos que tenían facilidad para el cante o el baile, se ganaba la vida asistiendo a juergas flamencas en los cortijos donde los viejos ganaderos y pequeños potentados les pagaban por estar allí cantando hasta la madrugada. El cante, en estos contextos, no es una actividad artística elevada a la máxima consideración, sino una actividad servil que ponía de manifiesto el inmenso abismo entre clases sociales que formaba parte de la tradición castiza española. Estas juergas servían, entre otras muchas cosas, para celebrar ese abismo. El siglo XXI entró en Badajoz con gitanos que aún ejercían oficios residuales como los limpiabotas y los flamencos, oficios cuya mayor utilidad era ser imagen de ese abismo de clases. Ya la mayoría se ganan la vida en otros comercios más rentables, muchos en el Mercadillo, unos pocos en el tráfico de drogas al por menor, pero aún quedan resquicios de lo que fueron las clases sociales de cuando el mundo era “como Dios manda”. (Por cierto, será por ese motivo que los gitanos, antes tan católicos, acabaron cambiando, sino de Dios, si por lo menos de mensajero y se pasaron en masa a la Iglesia Evangélica).
El caso es que la pobre Caíta se quedó en Badajoz cantando tangos y jaleos, mientras otros, menos dotados para el cante, hacían el camino que ella debía de haber hecho.
Lo que no hay quien le quite es que es una “Camarona” como la copa de un pino. Ella nunca ha recibido nada de esas cuantiosas subvenciones que se destinan a financiar las artes, incluido el flamenco. Es más, la he visto entrar en la Peña Flamenca de Badajoz porque venía algún artista que ella conocía bien y quedarse atrás, en la barra, porque no se atrevía a sentarse en las mesas donde se sentaban algunos de los que la contratan para las juergas flamencas. Al día siguiente ha ido en compañía de El Peregrino, (famoso bailaor pacense), al Parque de El Revellín, en San Roque, a coger su carro para barrer las calles cuando le ha tocado un contratito de esos que venían de los Fondos de Compensación Europeos para los parados.
Basura de tradiciones ancestrales.
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2 dic 2009

Orestes Villasán

Todos tenemos días de mala suerte. Tal vez a Orestes Villasán le tocó uno de esos el día en que venía al mundo, alguna cosa debió salir mal. No lo sé. Pero si ese día le tocó la mala suerte, por el contrario tuvo mucha suerte con los padres que le asignó la fortuna. Yo les he visto acompañar a Orestes siempre que ha habido un acontecimiento flamenco en la ciudad y es que a Orestes el flamenco le encanta. Es un verdadero artista flamenco. Por eso cuando Tony Latif hizo la película “Vengo” que trataba de una historia de gitanos puso de protagonistas al bailaor Antonio Canales y a Orestes Villasán. En lo que yo conozco es la persona más cabal de Badajoz.
En este video de la película se le puede ver bailando con tres gitanos, él es el que baila solo en último lugar, (luego salen de encuedre bailando los cuatro juntos).
Personas como Orestes son las que hacen grande una ciudad. Badajoz es más grande gracias a él. Por eso el sábado cuando Diego Carrasco vino a actuar aquí lo llamó al escenario para que bailaran juntos.
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30 nov 2009

Diego Carrasco en la sala Mercantil.

Voz y guitarra: DIEGO CARRASCO
Voz y coros: CARMEN AMAYA
Guitarra: CURRO CARRASCO (DE NAVAJITA PLATEÁ)
Bajo: IGNACIO CINTADO

Percusiones: ANÉ CARRASCO
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Cuando fuimos a ver a Diego Carrasco ya sabíamos que el maestro del compás nunca había cantado con una buena voz y así fue. A sus cincuenta y cinco años no se le van a aclarar las cuerdas vocales si nunca tuvo ese don divino. Sin embargo no defraudó la música que el jerezano había preparado para la ocasión ni el grupo con el que interpretó los temas. La percusión de Ané Carrasco y el bajo de Ignacio Cintado son un complemento magnífico para esos ritmos únicos de Diego Carrasco y Carmen Amaya tiene lo que más necesita Diego: una bonita voz. Tampoco el local era lo más idóneo por su sonoridad y la disposición del escenario, pero Diego encandiló a todos con su arte, que tiene mucho, sobre todo en lo que concierne al ritmo.
La sabiduría del de Jerez se notó cuando llamó al escenario a los dos personajes más cabales de la ciudad: Orestes Villasán y la Kaita. Otro día hablaremos de éstos.
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Lindberg en Badajoz.


Asistir a los conciertos de la Orquesta de Extremadura suele deparar sorpresas agradables.
El pasado fin de semana tuvimos la suerte de ver en el escenario al trombonista Christian LIndberg, que está considerado como la máxima autoridad mundial en el manejo del instrumento. Solo por eso merecía la pena el concierto, pero es que además, Ricardo Casero también se portó como un virtuoso al trombón y tuvimos el estreno mundial de una obra del también sueco, (como Lindberg), Jan Sandstrom. La obra es un encargo para promover a Cáceres como capital europea de la cultura en 2016 titulada Ecos de eternidad y recrea el sonido de las cigüeñas, así como el carácter ancestral de la cultura extremeña.
Siempre es interesante escuchar música del siglo XXI en el escenario del Palacio de Congresos de Badajoz. La obra, por lo demás, resultó interesante y gustó, especialmente por la interpretación de los virtuosos. Es un trabajo muy del momento, que refleja el eclecticismo reinante entre los compositores actuales. Un pulso entre tonalidad y atonalidad, cierto minimalismo, efectos de cualquier tipo de carácter expresivo,” golpes de orquesta” al unísono bien interpretados, un rico collage de estilos y libertad total para moverse con la orquesta y los solistas.
Además de intérprete, Lindberg se manifestó como un gran director. El público quedó realmente encantado en la segunda parte cuando dirigió la Obertura Helios de Nielsen y la segunda sinfonía de Sibelius, cerrando así una noche de compositores nórdicos y sumándose al actual momento de reivindicación del finlandés tras el olvido al que lo sometieron las vanguardias de la posguerra.

26 nov 2009

Fin de semana.

Este fin de semana no puede aburrirse nadie en Badajoz. Especialmente los aficionados a las músicas populares.
Para los aficionados al flamenco, para la gente cabal, tenemos el sábado a las 22:00 horas en la sala Mercantil la actuación del jerezano Diego Carrasco. El que fuera guitarrista y luego convertido en cantante de sus propios temas e investigador de los ritmos flamencos, que ha trabajado con Manolo Sanlúcar, Camarón, Enrique Morente, Tino Di Geraldo, Raimundo Amador y tantos otros. Todo un monstruo de la investigación de nuevos sonidos flamencos.
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El mismo día y a la misma hora, (volvemos a la acumulación de espectáculos de siempre), tenemos en la sala Charlot a DARKSOUND, el mejor grupo de rock experimental de Extremadura. Claro que, el que no quiera perderse nada, puede ver a Darksound el viernes en Montijo en la sala Caracol, a las 22.00 horas.
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Por si fuera poco, el mismo sábado a las 8:30, el trombonista Christian Lindberg, toca y dirige a la Orquesta de Extremadura en el Palacio de Congresos “Manuel Rojas”. El trombonista sueco es actualmente quizás el mejor especialista en ese instrumento. Así que... a ver como lo hacemos.
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19 nov 2009

Semana de Santa Cecilia


Ya hace tiempo que venimos denunciando la falta de coordinación que se produce en Badajoz con los acontecimientos culturales. Hemos tenido cuatro días seguidos de Festival de Jazz y, mientras tanto, ya había empezado, por otro lado, la Semana de Santa Cecilia que organiza el Conservatorio con el apoyo de la Diputación. Es imposible acudir a todos los eventos, mientras que el resto del año no tenemos nada que llevarnos a la boca.

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Hoy a las 9 horas en el teatro López de Ayala y con entrada libre se presenta INTERELECTRONIC un proyecto de percusión (Sisco Aparici Mínguez) y electrónica (Vicent Gómez Pons) y el lunes 23 a las 8:30 horas en el Salón de Plenos de la Diputación, también con entrada libre, Peter Bithell al piano, con una segunda parte entera dedicada a los preludios de Debussy.

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16 nov 2009





Es increible pero alguien ha puesto ya imágenes del concierto de Kenny Garrett en Badajoz.

Kenny Garrett en Badajoz.




Kenny Garrett, Alto and Soprano Saxophones
Kona Khasu, Bass
Johnny Mercier, Organ
Justin Brown, Drums


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Kenny Garrett no dejó indiferente a nadie el sábado en Badajoz. Entre el variopinto público que asistió al concierto hubo alguno que no aguantó y se marchó a la mitad, el resto disfrutamos de un buen espectáculo. Para empezar mencionaremos lo que menos nos gustó.
En primer lugar no estuvo a la altura de la gala el sonido, con unos técnicos en la mesa que no se percataban de que el teclado o el bajo no se oían aunque los músicos se lo pidieran haciendo tales señas que sólo les faltó ponerse de rodillas, o que, cuando el bajista salió de la escena, dejaron el amplificador encendido de manera que fue acoplándose hasta tapar el sonido del grupo con un zumbido, pese a que el músico se lo había advertido previamente con señas. ¿Cómo se puede organizar un festival de esta categoría con unos técnicos en la mesa incapaces de interactuar con el grupo y estar atentos a lo que pasa?
El bajista fue el músico que menos me gustó. No es que lo hiciera mal, pero creo que no estaba a la altura del resto.
Kenny Garrett es un sensacional saxo alto, un gran intérprete que ha tocado con los mejores del jazz, pero no es un músico que tenga una idea musical y que sepa plasmarla con su grupo, como hizo el jueves Terence Blanchard. Eso se nota, por ejemplo, en su obsesión por el crescendo, una forma musical con la que consiguió sus mejores interpretaciones con Miles Davis, y que ha convertido en un sello de la casa. De la misma manera que con Roy Hargrove, pudimos escuchar distintas músicas bien interpretadas: góspel de iglesia, (sobre todo en el teclado), un funky muy fuerte y eficaz, experimentación libre, incluso con piano y saxo soprano, una especie de suite sobre música popular americana (blanca), que recordaba a Aaron Coplan. El ritmo trepidante de Justin Brown en la batería y los solos enérgicos de Kenny Garrett en el saxo alto fueron lo mejor del concierto. Al final el saxofonista se metió al público de tal manera que se dedicó a interactuar con él durante la última media hora, proponiendo tocar las palmas, después aplaudir y vuelta a empezar con su funky vigoroso.

13 nov 2009

Terence Blanchard en Badajoz


De cómo el López se llenó de helicópteros.
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DIGRESIÓN
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1 La hermana de una amiga se había casado con un afroamericano y tenía dos hijos, a la sazón dos adolescentes mulatos, que vinieron a la ciudad un verano a pasar unas vacaciones. Estando en el chalet que mi amiga tenía en el campo, vimos un incendio en un sembrado que los bomberos trataban de apagar con diligencia. Uno de los sobrinos de mi amiga, que hablaban el español que le había enseñado su madre, nos contó que en su país cuando había un incendio así acudían con helicópteros para apagarlo. La historia reflejaba el típico chovinismo de los norteamericanos que se creen vivir en el mejor de los mundos posibles.
2. La anécdota la hubiéramos olvidado si no fuera porque al poco tiempo (tal vez el verano siguiente, el del 2005), se produjo el huracán Katrina que desbastó Nueva Orleans y, de manera especial, los barrios negros donde vivía la gente pobre de la ciudad. Se habló de más de mil muertos, pero todo estuvo oculto tras un manto de censura impuesto por el gobierno de George W. Bush.
No apareció ningún helicóptero. La ayuda del gobierno tardó más de cinco días en llegar y sólo se produjo porque la gente, que lo había perdido todo y carecía de ayuda humanitaria, empezó a asaltar los comercios. Entonces fue cuando el gobierno acudió a Nueva Orleans: a defender la economía de mercado y el derecho de propiedad. Los helicópteros llegaron, pero eran de la policía y del ejército para garantizar que “esos malditos negros” no robaran en los supermercados.
3. Entre los últimos trabajos del compositor alemán Karlheim Stockhausen está el Helikopter-Streichquartett , un cuarteto de cuerdas que precisa de un helicóptero para cada uno de los músicos y que forma parte de su ópera Mittwoch aus Licht. Con estas exigencias la pieza se ha realizado pocas veces pero, aún así, ha sido interpretada en Amsterdam, Salzburgo y Braunschweig.
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CONCIERTO.
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4.
Terence Blanchard: trompeta
Walter Smith: saxo tenor
Fabián Almazán: piano
Derrick Hodgen: bajo eléctrico y contrabajo
Kendrick Scott: batería
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Terence Blanchard nació en Nueva Orleans, lo mismo que el jazz, y su último disco se llama A Tale of God’s Will (A Requiem for Katrina). Cuando anoche salió a la escena del López la sección rítmica de Blanchard nadie podía esperar que fuera a suceder nada extraordinario. Habíamos disfrutado la noche anterior con Roy Hargrove y todo parecía indicar que ese concierto era difícil de superar.
Uno le ha oído en varios discos anteriores y tiene una buena opinión de él. Se trata de un buen instrumentista, tal vez el trompetista con más talento de las nuevas generaciones. (Ahora que no me oye Wynton Marsalis). El concierto se inicia con un solo del contrabajo al que al poco arropan sutilmente la batería y el piano. Tras unos compases, entran en escena el tenor y la trompeta de Terence Blanchard y para entonces te das cuenta de que el Teatro se ha llenado de helicópteros que revolotean por toda la sala y no te explicas como pueden estar ahí sin que se toquen las hélices.
5. El concierto que dio anoche el grupo de Terence Blanchard en Badajoz es la música más seria que se ha escuchado aquí en mucho tiempo. No es que sea música incidental sobre New Orleans, Terence Blanchard le ha respondido a la tragedia, a la muerte y a la ignominia con lo único que tiene: el jazz.
Se trata de jazz de verdad, auténtico, sin engaños. Aunque se dedique a jugar con efectos electrónicos, como cuando produce ecos de su trompeta y juega a combinarlos con el sonido que sale de ella en ese momento. Sus entretejidos solos con el tenor Walter Smith son una auténtica maravilla. El joven pianista cubano Fabián Almazán es una sorpresa por su sabiduría musical y delicadeza, su fraseo prodigioso y rápidas improvisaciones.
El contrabajista inglés Derrik Hodgen es el respaldo rítmico y armónico que cualquiera querría tener detrás. Lo mismo que el batería Kendrik Scott.
Emoción, inteligencia, sabiduría. Jazz en estado puro, sin trampa ni cartón. Música.
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Es verdad que Blanchard está en la línea actual de reivindicación de la ortodoxia del jazz. Pero para ello, se planta en lo mejor de la tradición moderna: ese periodo que va de 1959 (Kind of Blue) hasta la aparición del jazz eléctrico. Es cierto que al electrificarse el jazz se dedicó a trabajar aspectos del material musical que tenían relación con las nuevas posibilidades instrumentales y sonoras que la electrónica brindaba, dejando atrás un magnífico desarrollo que no había hecho más que empezar. Blanchard toma posición en aquella época que podía estar representada por Sorcerer de Miles Davis y trabaja con la música que empezaban a hacer el trompetista con Tony Williams en la batería, Ron Carter en el contrabajo, Wayne Shorter al saxo (y dirigiendo musicalmente el grupo) y el pianista Herbie Hancock. Pero el quinteto de Blanchard hace su música, no copian de aquella otra, simplemente se olvidan de los instrumentos electrónicos y continúan una evolución que se interrumpió de forma repentina.
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12 nov 2009

Roy Hargrove en Badajoz


Los organizadores del festival de jazz de Badajoz nos ofrecen en el tríptico de presentación una buena introducción de Roy Hargrove, pero no nos dan información ninguna sobre su quinteto. Hemos buscado en internet y hemos averiguado quienes son, además ofrecemos alguna página web de información sobre algunos.

ROY HARGROVE tr.
http://es.wikipedia.org/wiki/Roy_Hargrove
JUSTIN ROBINSON s.a. http://www.allaboutjazz.com/php/musician.php?id=10761
JOEL HOLMS pi http://joelholmes.com/news/?lp_lang_pref=en
AMEE SALEM cb.
MONTEZ COLEMAN ba.
http://www.cduniverse.com/search/xx/music/artist/Montez+Coleman/a/Montez+Coleman.htm

Roy Hargrove es un buen instrumentista como lo son los miembros de su grupo. Estas nuevas generaciones de músicos de jazz saben hacer de todo. Quiero decir que en un tema pueden sonar al grupo de Charlie Parker y en el siguiente a Miles Davis, Clifford Brown, Ornette Coleman, hacer un buen número de jazz latino o sonar como un grupo de iglesia haciendo Gospel.
El concierto de ayer en el Teatro López de Ayala empezó muy bien aunque el grupo sonaba algo frío. Poco a poco se fue calentando el ambiente, tanto en los temas bop como en alguna balada. El clímax llegó cuando se introdujeron en el jazz latino, en la balada que Hargrove hizo con fliscorno y en los números finales llenos de fuerza y expresividad. Al final la música fue lo bastante buena para que disfrutara todo el mundo.
Roy Hargrove estuvo bien aunque le hemos visto meterse en mayores profundidades armónicas cuando le escuchamos con el respaldo de Herbie Hancock en el piano.
El saxo Justin Robinson, en ocasiones en la estela de Coltrane, iba un poco por libre pero sonaba bien.
Joel Holms en el piano mostró un buen fraseo, buen sentido melódico y armónico en la improvisación.
Amee Salem es un bajo contundente, como debe ser, al tiempo que creativo. Se quedó sin una cuerda y así hizo los últimos temas.
Montez Coleman es un batería de gran sentido del ritmo y que trabaja con ricas texturas de percusión. Tuvo la delicadeza de no cansarnos con ningún solo de batería interminable.
En general buenos instrumentistas más dedicados a hacer música que ostentación de su técnica.

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11 nov 2009

Biblioteca: Ruído eterno


Efectivamente, el libro de Alex Ross sobre la música del siglo XX era un libro de obligada lectura. Presenta la música del siglo desde una perspectiva histórica y social, casi diría de una manera periodística, como si asistiéramos a los acontecimientos musicales en tiempo presente. Por otra parte los criterios del autor son los que siempre hemos defendido aquí: una apertura de los oídos a todo lo que suena y tiene algo nuevo que decir, sin caer en prejuicios académicos. Asistimos al estreno de Salomé de Richard Strauss, conocemos los últimos años de la vida de Mahler y su viaje a los EE.UU. Vivimos la euforia de la primera postguerra y las crisis de los años treinta reflejadas en las biografías, en los posicionamientos de los autores ante la vida. Hasta llegar a los años trágicos del III Reich y de Stalin y el estallido de la hecatombe. Asistimos a el enfrentamiento dialéctico entre modernistas y populistas, entre conservadores o quienes propugnan una evolución moderada de las tradiciones y revolucionarios, entre atonales y armónicos, subjetivistas y objetivistas y, finalmente, al florecimiento de todas las posibilidades en la era postmoderna con que acaba el siglo.

10 nov 2009

Roy Hargrove: presentación

9 nov 2009

Ultima hora.


Voy por la calle y, al pasar junto a un comercio, me encuentro con un gran cartel que anuncia el festival de jazz de Badajoz. Me quedo atónito al comprobar que el susodicho empieza el miércoles y que ofrece:
Roy Hargrove Quartet, un magnífico trompetista que ha aprendido de los mejores, (lo he visto en algún video con Herbie Hancock y Michael Brecker) descubierto por Wynton Marsalis, que tocará el jueves.
Nada menos que Terence Blanchard para el viernes, uno de los mejores trompetas, compañero también de Wynton Marsalis y un prodigio en el jazz.
Miguel Zenon Quartet, que parece que es un buen saxo alto portorriqueño (al que no he oído aún).
Last but not least, Kenny Garrett, el saxo y flauta de Miles Davis, (con el que le vi en Madrid en los años ochenta), el maestro de los crescendos en blues.

Está visto que estos festivales los cogen al vuelo de lo que queda libre de los grandes festivales de otoño en Madrid y Barcelona y no les queda tiempo ni para promocionarlo, porque en otro caso no entiendo que esto no se haya sabido hasta ahora.

29 oct 2009

Bernarda de Utrera: In memoriam.

El Monje Celonio

Viene hablando Antonio Muñoz Molina de Thelonious Monk en Babelia y, como siempre, lo hace muy bien. Tengo dicho que cuando él escribe yo me callo. Sin embargo como esto de estar callado me resulta tan duro vengo aquí a añadir a lo ya dicho por el escritor, (que recomienda el libro de Robin D. G. Kelly: Thelonious Monk, The Life and Times of an American Original), que existe una película que produjo en 1988 Clint Eastwood y dirigió Charlotte Zwering que se titula Straight No Chaser, como el tema de Monk. No la he encontrado en español pero la V.O, es mágnifica porque en ella se ve al pianista en acción, tal como lo describe Muñoz Molina, pero en este caso en plena ebullición creativa. Un personaje muy curioso: ”an American Original”.



Thelonious Monk - piano. Charlie Rouse - tenor. Larry Gales - bass. Ben Riley - drums.


Extracto del documental "Thelonious Monk: Straight, No Chaser"



22 oct 2009

Otra grabación de Pérez Ribes.


Por fin hemos podido escuchar otra grabación que incluye una obra del maestro Juan Pérez Ribes, se trata del CD editado por el Ajuntament de Vilanova de Castelló titulado “Homenatge a Josep Taléns Sebastiá”, (Columna Música, 2005), que nos ha permitido escuchar una magnífica interpretación de sus “Imágenes Subliminales” de 2004. Se trata de un disco de obras para dos clarinetes y piano.
La obra de Pérez Ribes que interpreta el T
río Josep Talens tiene tres movimientos. En el primero, con la indicación de Allegro, se expone un primer tema en un tempo rápido que se repite de forma ligera. De ahí se pasa a una variación lenta que contrasta con el anterior. Después las notas adoptan unos valores más breves y se vuelve hacia un tempo medio. Se destaca en el acompañamiento del piano un tema de notas descendentes. En los clarinetes se oyen ahora algunos glissandi que le dan carácter a la variación. Después retoman el tema descendente del piano.
En el segundo movimiento, Lento, destacan dos notas repetidas a distancia de semitono y una melodía breve con un salto de tercera menor que se repiten unas veces en las voces de los clarinetes y otras en el piano y que se van variando, mientras en ocasiones aparece un acompañamiento andante.
El tercer movimiento lleva la indicación de Allegro y en él dos temas circulares suenan en distintas transposiciones con una melodía puente que los une. El tema juega con estos elementos a modo de scherzo.
Es una música sugerente que permite cierto lucimiento de los clarinetes, instrumento que el maestro domina desde su juventud y que nos trae ecos de autores como Francis Poulenc, de quien los músicos tocan también una pieza, e incluso de Olivier Messiaen, con quien estudió en París.
Quien tenga ocasión de acceder al disco que no se lo pierda.
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21 oct 2009

Anarquista del silencio

Qué lástima no estar en Barcelona para ira al MACBA y asistir a los actos organizados en honor de John Cage. Allí estará el recuerdo de las vanguardias con Marcel Duchamp, Robert Rauschenberg, coreografías a lo Merce Cunningham, que tenía prevista su asistencia pero al que le ha sido imposible por una razón de mucho peso: ha muerto este año. En fin, lo mismo empezamos a tener nostalgia de las vanguardias, eso sí que sería una paradoja, un oxímoron.
El artículo de El País llama al autor americano “anarquista del silencio” y parece, según el contexto, que se refiere al carácter aleatorio de sus composiciones, a lo inusual de su música o a la falta de un sistema musical firme. No se trata de eso. Cage se definía como anarquista, entre otras cosas, porque estaba dispuesto a terminar con la división del trabajo que instala a unas personas como compositores ilustrados, otras como intérpretes y otras como simples oyentes. Cage proponía acabar con estas distinciones, por eso afirma “Lo que ha sucedido es que me he convertido en oyente”. Quería acabar con las clases sociales y hacerlo revolucionariamente con una acción directa, en este caso artística, sin un método y sin una autoridad.
Era un personaje que causaba una impresión muy fuerte, mezclando inocencia con tenacidad e incluso carisma. No olvidemos que por entonces John Cage era la máxima autoridad de las vanguardias musicales al otro lado del océano.
En el conocido vídeo que nos presenta al compositor en un popular show televisivo de 1960 llamado “I've Got A Secret”, podemos verle en un happening titulado Water Walk. Su actitud simpática y risueña no impide que ofrezca su trabajo con la máxima concentración. No es un bromista, tampoco es un montaje irónico de intención postmoderna, él se cree lo que está haciendo. Uno no se imagina a Pierre Boulez ni a Karlzheinz Stockhausen haciendo esto en un programa de entretenimiento masivo de la TV, pero John Cage no se sentía un genio que estuviera por encima de los mortales. Simplemente hacía lo que quería hacer y al tiempo, trabajaba para cambiar la percepción que tiene la gente sobre el mundo, el arte y la cultura.


19 oct 2009


Comenta Alex Ross (Ruido eterno), la gran influencia que tiene la música popular y el jazz en la música culta del siglo XX desde una época tan temprana como los años veinte e incluso en apariciones aisladas anteriores. Para muchos autores las músicas populares no son arte, del mismo modo que no lo es la artesanía. (Sin embargo, no olvidemos que el máximo artista plástico del siglo XX, Picasso, en un momento dado de su carrera se siente tremendamente atraído e influenciado por la artesanía africana, influencia que el malagueño plasma precisamente en una abundante obra de artesanía cerámica). Quiere esto decir que desde muy pronto las vanguardias se enfrentan al problema del divorcio entre el artista y su público de dos formas muy diferentes. Para unos este divorcio es bueno. Es la tradición que arranca en el siglo XIX, una versión personalista del romanticismo como la que encarnaron los poetas simbolistas. El mayor defensor de esta postura fue el incombustible T.W. Adorno y los músicos de la Segunda Escuela de Viena que se encolerizaban si su obra sufría un rotundo éxito de público, cosa que, claro, sucedía pocas veces. En el otro lado estaban los traidores de la música absoluta, gente como Debussy, Stravinski, Bartok, etc. La conocida polémica creada por Adorno en sus escritos que anteponía la seriedad y el rigor de la música de Schoenberg al kitsch reaccionario de Stravinski. Actualmente los criterios de Schoenberg y Adorno no son precisamente los que triunfan en el mundo de la música ni el de la crítica, así que volveremos sobre el tema.

9 oct 2009

8 oct 2009

Primer concierto de la temporada de la Orquesta de Extremadura.


El sábado pasado escuchamos a la Orquesta de Extremadura con Ara Malikian tocando el concierto para violín de Aran Khachaturian. De este autor uno conoce el Vals de Maskarade, con el que se abría el concierto y nada más: uno es así de ignorante. Pues bien, el concierto para violín me gustó mucho. Fue una auténtica sorpresa. Al día siguiente acudí a mi proveedor habitual a comprarme todo lo que pude encontrar de Khachaturian. En el bis, el violinista nos tocó un solo que según contó hacía con los músicos flamencos con los que solía tocar cuando vino a España hace unos diez años y que estos llamaban el tema moro. El músico no es moro sino un armenio que nació en Líbano, pero los flamencos lo llamaban así. De modo que el violinista hizo un manifiesto de eclecticismo que a los de “todas las músicas” nos gustó mucho. Su interpretación, aparte de eso, fue magistral, con técnica vituosística, buen gusto y carácter.
Las dos piezas de Khachaturian están editadas en CD con los mismos intérpretes que pudimos escuchar el sábado en el Palacio de Congresos de Badajoz.
Tengo que decir que en la segunda parte la Primera Sinfonía de Shostakovich me gustó menos. No sé si porque es una obra de juventud que no tiene la madurez de la novena (que escuchamos aquí la temporada pasada) o porque simple y llanamente la orquesta no ha alcanzado todavía su nivel habitual.




Ruído Eterno. The rest is noise.

El pasado sábado, el suplemento cultural de El País, (Babelia), traía un artículo de Antonio Muñoz Molina sobre un libro que se acaba de publicar cuyo autor, Alex Ross, es crítico musical del New Yorker y que trata sobre la música en el siglo XX. Como el tema es el que más me interesa en la actualidad y como todo lo que dice Muñoz Molina “va a misa”, he bajado corriendo a mi librería favorita (Universitas) para comprármelo. Por cierto, es muy buena la foto de Stravinsky al piano que hizo Arnold Newman y que aparece en la edición impresa.
Después he visitado El Boomeran(g) y he ido directamente a leer el artículo de Félix de Azúa que siempre tiene algo que contar y ¿de qué habla Azúa en su último artículo? Pues del libro de Alex Ross: Ruído Eterno. Toda una coincidencia. Esto quiere decir dos cosas:
- Que las editoriales utilizan a sus autores para promocionar las ventas de libros de otros
- Que el libro debe de ser interesante, uno de esos que no dejan indiferente a nadie.
Estoy acabando con Fubini para ponerme a leer Ruído Eterno.
En el blog del autor se pueden escuchar los fragmentos musicales que van siendo mencionados en el libro, lo que parece que será de lo más interesante. Estoy deseando ponerme con ello.

7 oct 2009

Para una comprensión musical.

Dice Fubini en “Música y lenguaje en la estética contemporánea”, que la comprensión de la música puede venir de una escucha bien informada, comprendiendo la estructura, captando todas las claves del lenguaje musical y de la estética a la que pertenezca el estilo en cuestión, o por el contrario, la música se puede comprender mediante una escucha ingenua, inocente, que simplemente está atenta al sonido, a lo que se oye, sin entrar en más análisis. Todo ello está relacionado con el problema del tiempo en la música. Distingue Fubini entre un tiempo positivista, al modo de Kant, presente en las músicas de los clásicos vieneses y un tiempo idealista, como lo entiende Debussy en “La Mer”, flexible y relativo. En todo caso las dos posibilidades apuntadas se referirían a un enfoque más bien intelectual por un lado y a uno más bien sensorial, o incluso, emocional, en el segundo caso.
Nosotros los eclécticos lo tenemos claro.

28 ago 2009

Jerry Gonzalez y Niño Josele

17 ago 2009

Biblioteca: Música y lenguaje en la estética contemporánea


Música y Lenguaje en la estética contemporánea (Alianza Editorial, 2004) de Enrico Fubini es una gran ayuda para tratar de entender el callejón sin salida de las vanguardias del siglo XX, especialmente aquellas de la postguerra. Se trata de una serie de problemas estéticos que aún no están resueltos y que siguen formando parte de los interrogantes a los que se enfrentan los compositores en el siglo XXI. Por ejemplo, la semántica de la música. ¿Es la música un lenguaje con sintaxis y significados, o solamente son formas sonoras en movimiento como decía Hanslik? ¿El lenguaje musical tiene una base natural o solamente histórica?
Detrás de todo ello está el problema de la comunicación en las vanguardias. Dice el filósofo italiano que el entendimiento entre el compositor y su público era total hasta el barroco, pero en un medio en el que el público era una minoría muy eximia. Después de la revolución burguesa, el auditorio se ensancha al tiempo que se pierde esa identidad basada en unas convenciones que los románticos rechazan de plano. Beethoven quiere llegar a toda la humanidad, (es entonces cuando aparece el concepto de música absoluta: “La idea de la música absoluta”, Carl Dahlhaus, Idea Books, Barcelona, 1999), pero al tiempo lo hace desde su más profunda individualidad: un concepto cultural propio del mundo burgués.
Uno tiene la impresión de que el siglo XX no sería sino una continuación de ese mundo burgués decimonónico, una segunda parte del siglo XIX. Bueno esto es una impresión personal, no es nada científico.

14 ago 2009

Anecdotario pop


En la revista de verano de El País están publicando artículos de Diego A. Manrique contando sus aventuras con famosos del mundo del rock and roll.

En efecto, se trata de batallas del abuelo como estabas pensando, pero he leído varias y, la verdad, son interesantes y están bien escritas. Diego A., (no sé que significará la A), siempre ha escrito bien. Un momento voy a buscar eso de la A en la wikipedia. Ya está: hablamos de Diego Alfredo Manrique. Pues eso, que es un crítico bien informado y tiene montones de anécdotas para contar. Así que a quien prefiera éstas a las historias del corazón, (por ejemplo), se las recomiendo encarecidamente.

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12 ago 2009

Fusion

10 ago 2009

Biblioteca: La historia de la música de editorial Turner.


La historia de la música de la editorial Turner, realizada por la Sociedad Italiana de Musicología, es una edición de 12 volúmenes en formato de pequeño libro de bolsillo muy recomendable porque responde a los criterios de la musicología que se impusieron a principios de los años ochenta del pasado siglo, criterios que ya fueron enunciados por Dahlhaus unos años antes, en 1977, (edición española en Dahlhaus, Carl. Fundamentos de la historia de la música, Barcelona, Gedisa, 1997).En la historia de Turner recomendamos la lectura de los tres últimos tomos correspondientes a la música del siglo XX. Es una vieja polémica entre pedagogos si la historia y sobre todo si la historia del arte, (de la que la música es una parte), debe ser enseñada hacia delante o hacia atrás. Los tres tomos no sólo describen con acertada precisión la obra de los autores principales y los estilos musicales a los que sirvieron, sino que nos sitúa en las coordenadas históricas y culturales de cada uno de los momentos que se vivieron en el pasado siglo: la época del colonialismo, la Gran Guerra, el periodo de entreguerras, las crisis de los años treinta, la Segunda Guerra Mundial, las vanguardias de postguerra, el jazz y las músicas populares. Es una historia del siglo XX necesariamente incompleta, pues cuando se escribió el libro aún no se habían culminado algunos acontecimientos políticos y culturales que supusieron cambios importantes que también se manifestaron en las músicas, pero aún así se puede decir que ha envejecido bien pues era una obra muy actual cuando se escribió y no sujeta a prejuicios del pasado.
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7 ago 2009

40 años.




22 jul 2009

Youssou N'Dour en Madrid

Lino Portela en El País:
"... con el portentoso concierto de anoche, Youssou N'Dour había dado un paso más para solucionar el delito de los españoles de ignorar la música de África".
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14 jul 2009

Prensa musical ausente

Se ha celebrado el festival Badasom de fado y flamenco en Badajoz. ¿A quién se le habrá ocurrido ese nombre tan raro?
El que quiera saber cómo ha ido el festival puede consultar la prensa local y no se enterará de nada más que de lo que ya sabía: que hoy ha actuado fulano y mengano. Para saber algo de lo que ha pasado lo mejor no es acudir a la prensa, (que sólo está interesada en decirnos lo que quiere el Alcalde de la ciudad y el presidente de la Junta de Extremadura), sino acudir a los que estuvieron allí, lo disfrutaron y lo contaron para que la gente lo supiese: es decir a los blogueros. Sólo visitando el blog de verdesperanza, por ejemplo,
http://verdecoloresperanza.blogspot.com
se puede saber algo de lo que ha sucedido en el festival.

7 jul 2009

Tema Regalo



En "todas las músicas" somos tan generosos que regalamos temas musicales propios. Así, sin derechos de autor ni SGAE ni nada.

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Aquí traemos otro tema creado a partir de una partitura de Finale al que añadimos una ligera percusión con Rebirth RB 338 2.0, como el que ofrecimos anteriormente.

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Sí, es verdad que la percusión entra un poco con calzador. Pero es que al ser programas distintos los tengo que sincronizar de oído y no es fácil hacer coincidir los tempi. Tal vez si aprendiera a hacer percusión con el propio Finale...

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Cuadros para una exposición


Leo en El País que dos genios del piano, el clásico de Lang Lang y el jazzístico de Herbie Hancock, se han unido en un concierto en el Festival de Montreux y piensan incluso hacer una gira juntos tocando piezas clásicas en las que destaca una Rhapsody in blue a cuatro manos.
Aquí somos muy eclécticos y nos gusta todo, pero este tipo de gazpachos musicales suelen ser una pura exhibición de rarezas del tipo de “la mujer barbuda” que tanto éxito tenía en los circos de hace cien años.
Son muy conocidas las grabaciones que hicieron juntos Stephan Grapelli y Yehudi Menuhin, tal vez lo mejor que se ha escuchado en ese crossover clásico, pero el mayor interés que ofrecen estos encuentros es la pura exhibición de estrellas, a las que solo falta meter en una jaula para pasearlas por todos los grandes escenarios.
El propio Hancock lo reconoce en la crónica del periódico, él no es un virtuoso del nivel de Lang Lang. Es, por el contrario, el mejor improvisador vivo en el piano. Nada más.
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30 jun 2009

Biblioteca: Miles, la autobiografía.


Además de los cotilleos que contamos en el post “Historias de un motherfucker”, la autobiografía que le escribe a Miles Davis el escritor negro Quincy Troupe es un documento muy interesante en cuanto a su música y, no solo eso, sino también para conocer el mundillo musical del jazz en la segunda mitad del siglo XX (aproximadamente 1943-1991). Hay que tener en cuenta que el músico estuvo en casi todas las cosas que pasaron en el jazz durante el periodo. Desde que empezara a tocar con Charlie Parker y Dizzy Gillispie con diecisiete años de edad hasta el final de los años ochenta cuando negaba el apelativo de jazz para su música diciendo que no creía en esos compartimentos estancos con que los críticos la encasillaban, (críticos que le acusaban de haber abandonado el verdadero camino del jazz para comercializarse), su trompeta estuvo en todos los fregados.
Según el músico, la vida de un negro en los EE.UU. (en especial en los años cuarenta y cincuenta), estaba totalmente mediatizada por la segregación y el racismo. Y parece que así debía de ser. Pensar en músicos de la categoría de los referidos (Bird, Dizzy y el propio Miles), malviviendo por los clubs, perseguidos por la policía, considerados como simples delincuentes y, la mayoría de las veces, sin conseguir ganarse el sustento es algo sorprendente. Es verdad que muchos de ellos se habían convertido en drogadictos, pero no es menos cierto que se les obligaba a tocar tres y hasta cinco tandas de música a lo largo de toda la noche y que el cuerpo de los músicos no aguantaba los requerimientos de los dueños de locales.
Es bueno recordar, no obstante, que por entonces la música jazz, a pesar de estar sumida en un mundo musicalmente sofisticado como el que impusieron los primeros intérpretes del bebop, era una música utilitaria cuyo objetivo era conseguir la diversión del público e incluso permitirle bailar. Todavía en esa época existían bailarines de claqué que desarrollaban su técnica bajo los impulsos de Max Roach o Art Blakey. Nada que ver con ese jazz universitario (predominantemente blanco) que se desarrollaría a partir de los años sesenta y que sería el que conocimos aquí cuando esta música alcanzó cierta popularidad: Colegio Mayor San Juan Evangelista. Por el contrario, los compañeros de trabajo de estos grandes músicos no eran los concertistas de guitarra clásica ni los cantantes de recitales de lieder, sino las prostitutas, los chulos, los camellos y los mafiosos que pululaban por estos locales, junto con personajes como Marlon Brando, Ava Gadner o Paul Newman que gustaban de ir a ellos cuando el buen jazz estaba asegurado.
Se queja Miles Davis en su autobiografía de que los blancos se apropiaran constantemente de las músicas que desarrollaban los músicos negros. Que la gente considere a Eric Clapton como el mejor guitarrista de blues tiene que ver con esto. Es como si el mejor guitarrista flamenco fuera un japonés y apenas se escuchara a Paco de Lucía. El rock, por otra parte, no lo inventó Elvis sino Little Richard y Chuck Berry. Es cierto que algunos blancos llegaron más lejos que la mayoría de los negros, como fue el caso de Frank Sinatra, cosa que Miles reconocía hasta el punto de contratar casi siempre músicos blancos cuando su calidad musical se lo aconsejaba, pero en la mayoría de los casos, los blancos triunfaban con lo que habían hecho antes los negros, como fue el caso de Chet Baker, Jerry Mulligan, entre otros, músicos bastante olvidados ahora pero que gozaron de un éxito tremendo en su momento.
Escuchad la voz de Miles Davis, leed este libro y prestad atención a lo que el músico nos cuenta sobre el jazz y la vida.
Es altamente recomendable.

29 jun 2009

El pequeño Michael


Siempre recuerdo a Michael Jackson en aquellos tiempos de los Jackson Five cuando yo era un chico un poco mayor que él. Viendo ahora esos videos uno piensa que quizás no era un tipo tan raro como hemos llegado a pensar después. Tal vez los que eran unos tipos raros eran sus padres. Su padre manejaba una grúa en una fábrica de Indiana y no ganaba para sacar adelante a siete hijos. Como era aficionado a tocar la guitarra sus hijos mayores empezaron a usarla y así un día se le ocurrió formar un grupo con sus cinco hijos varones. Triunfaron en el medio-oeste y con el tiempo consiguió una audición para la poderosa discográfica Motown, de Detroit, que era la que grababa la música popular negra: James Brown, Gladys Knight y demás. El pequeño Michael no debía de ir al colegio, al menos con la regularidad que hubiera sido necesaria, estarían casi siempre metidos en esas inacabables giras que hacen los grupos de éxito y, según ha dicho él mismo, no se relacionaba con los chicos de su edad ni jugaba. Así que Michael no pudo madurar como maduran los demás chicos y se quedó ahí clavado. Después vino el éxito en solitario de la mano de Quincy Jones y a partir de ahí ya fue una persona anormal por el resto de sus días. Personalmente no creo que estuviera implicado en abusos a menores, pederastias y todo eso, simplemente tenía una obsesión inmensa con la infancia. Con todo el dinero que ganó se hizo construir Neverland y se dedicó a ser un niño. Como dijo alguien en la prensa, lo único que hizo como adulto fue morirse de un infarto. Tal vez no haya sido tan distinto al resto de los humanos y todos estemos buscando nuestra infancia constantemente, hasta el final.



25 jun 2009

Historias de un Motherfucher


Acertamos al tildar a Miles Davis de Motherfucker. En primer lugar porque el libro escrito por Quincy Troupe utiliza el fino lenguaje del músico siempre cargado de tacos y expresiones mal sonantes que ya conocíamos de las entrevistas. En segundo lugar porque el trompetista era un hijoputa, (que es como traducen el término), de armas tomar. Algo sabíamos de lo que se decía por ahí y de lo que se traslucía de la biografía de Ian Carr, pero aquí el músico se retrata. Entre lo que cuenta y lo que se entrevé de lo que cuenta el retrato humano de Miles Davis es el de un tipo impresentable.
Por ejemplo, es sabido que tuvo un romance con Juliette Greco a quien conoció en su primera visita a Paris, donde coincidió con Jean Paul Sartre y Pablo Picasso, entre otros. Después de aquellos días, al volver a la cruda realidad de su país y sin su francesita cerca, tuvo una depresión de caballo que terminó curando con su conocida adicción a la heroína. Después de cuatro años desastrosos en los que se convirtió en una piltrafa a quien ningún club quería ya contratar, consiguió, con unas enormes dosis de valor y disciplina, desengancharse “a pelo” de su adicción en casa de su padre. Al poco tiempo cuando la Greco llega a Nueva York para tratar de unos asuntos sobre la versión de “Por quién doblan las campanas”, basada en la novela de Hemingway que iba a rodar en España, lo primero que hace la actriz francesa es llamar a su amigo americano. Miles se presenta en su hotel acompañando de uno de sus músicos para evitar que ella quisiera celebrar su reencuentro en la cama. Pero no contento con eso la trata a patadas, la insulta y la llama de todo, porque la hace culpable de los cuatro años malditos que ha pasado. Él lo cuenta como algo lógico ya que la culpa de su depresión y de las consecuencias que le acarreó.
Siempre fue aficionado al boxeo, pero no solo por razones deportivas: cuenta cómo pegó a varios músicos durante alguna discusión. Naturalmente sólo a músicos de pequeño tamaño, ya que Miles era menudito y normalmente pegaba a borrachos o yonquis. Nunca se atrevió a sacudir a músicos del tamaño de Thelonius Monk, Charles Mingus, Sonny Rolins o Cannonball Adderley, con alguno de los cuales tuvo grandes disputas. Pero lo que asombra es su trato con las mujeres. Después de años rondando a la bailarina Frances Taylor, (que aparece en la portada de Someday my prince will come), años en que se iba a la cama cada noche con una admiradora, decide tener una relación con ella. Desde ese momento, y pese a que no acepta comprometerse en matrimonio, empieza a tener celos de la bailarina y le impide que realice cualquier tipo de trabajo, a pesar de que estaba en la cresta de la ola y tenía proposiciones profesionales fundamentales. Miles quería encontrarla al volver a casa, (si volvía), y no le permitía ir a ningún sitio. Pero el propio músico relata la paliza que le propinó porque Frances le contó que le había dicho un cumplido Quincy Jones, (quien por cierto fue amigo suyo y le produjo el disco y la película sobre los conciertos de Montreux). La bailarina se tuvo que refugiar en la casa de Gil Evans, que era un tipo muy alto y Miles respetaba muchísimo.
En fin que el genio fue un mal bicho porque lo uno y lo otro (su comportamiento en la música y en su vida privada) no son cosas que tengan relación.

23 jun 2009

Otra vez Miles



Hace poco pudimos leer la biografía sobre Miles Davis de Ian Carr que publicó Biorrtimos y que aparecía como la biografía definitiva, ya que se trataba de un músico que había estado en el entorno de Davis y que además contaba con numerosos testimonios del genio. Pues para los insaciables de Miles Davis (entre los que sin duda alguna nos encontramos) acabamos de encontrar la autobiografía del propio Miles. Vamos a leerla con avidez (entreverándola con la Historia de la Música, siglo XX, de Turner, la de la Sociedad Italiana de Musicología), y contaremos alguna cosa de los sustanciosos comentarios de este "matherfucker".

22 jun 2009

Alexander Scriabin


Si Satie era un músico interesante y original a principios del siglo XX, lo mismo puede decirse de Alexander Scriabin. El ruso estuvo influenciado por la teosofía y el pensamiento filosófico de Nietzsche, lo que le llevó a crear una nueva música, como esta Misa Negra, que ponemos aquí en interpretación de Yevgeny Sudbin.

11 jun 2009

Porto Côvo
Rui Veloso


Roendo uma laranja na falésia ___________Mordiendo una naranja en el acantilado
Olhando o mundo azul à minha frente, _____ Contemplando el mundo azul al frente
Ouvindo um rouxinol nas redondezas, _____ Escuchando un ruiseñor en los alrededores
No calmo improviso do poente___________De la calma imprevista de poniente

Em baixo fogos trémulos nas tendas ______Aquí cerca fuegos trémulos en los tenderetes
Ao largo as águas brilham como prata _____A lo ancho las aguas brillan como plata
E a brisa vai contando velhas lendas ______Y la brisa va contando viejas leyendas
De portos e baías de piratas ____________De puertos y de bahías de piratas

Havia um pessegueiro na ilha ____________Había un melocotonero en la isla
Plantado por um Vizir de Odemira ________ Plantado por un visir de Odemira
Que dizem que por amor se matou novo ____Que dicen que se mató joven por amor
Aqui, no lugar de Porto Côvo ____________ Aquí, en el sitio de Porto Côvo

A lua já desceu sobre esta paz ___________La luna ha descendido sobre esta paz
E reina sobre todo este luzeiro ___________Y reina sobre todo este lucero
Á volta toda a vida se compraz ___________A la vuelta toda la vida se complace
Enquanto um sargo assa no brazeiro ______En cuanto un sargo se asa en el brasero

Ao longe a cidadela de um navio _________A lo lejos la ciudadela de un navío
Acende-se no mar como um desejo ______ Asciende por el mar como un deseo
Por trás de mim o bafo do destino ________A mi espalda el aliento del destino
Devolve-me à lembrança do Alentejo ______Me devuelve el recuerdo del Alentejo

Havia um pessegueiro na ilha ____________Había un melocotonero en la isla
Plantado por um Vizir de Odemira ________ Plantado por un visir de Odemira
Que dizem que por amor se matou novo ____Que dicen que se mató joven por amor
Aqui, no lugar de Porto Côvo ____________Aquí, en el sitio de Porto Côvo

Roendo uma laranja na falésia ____________Mordiendo una naranja en el acantilado
Olhando à minha frente o azul escuro _______Contemplando al frente el azul oscuro
Podia ser um peixe na maré _____________Podría ser un pez en la marea
Nadando sem passado nem futuro ________Nadando sin pasado y sin futuro

Havia um pessegueiro na ilha ____________Había un melocotonero en la isla
Plantado por um Vizir de Odemira ________ Plantado por un visir de Odemira
Que dizem que por amor se matou novo ____Que dicen que se mató joven por amor
Aqui, no lugar de Porto Côvo ____________ Aquí, en el sitio de Porto Côvo


10 jun 2009

Kodjo Senyo

Kodjo Senyo toca hoy en el Mercantil a las 23.00

9 jun 2009

Erik Satie


Sorprende pensar las circunstancias bajo las que John Cage publica por primera vez la partitura de Vexations escrita por Erik Satie, (1866-1925). Asombra, de manera especial, que sea John Cage, tan próximo al espíritu innovador e iconoclasta de Satie, quien descubra la partitura y procure darla a conocer. Lógicamente tratándose del músico experimental, no es un interés musicológico el que ha animado su publicación, de modo que el 9 de septiembre de 1963 el americano consigue organizar la primera “performance” de la pieza. Y digo “performance” por las implicaciones que tiene para nosotros el término, ya que no se trata de una simple ejecución. La pieza está formada por un tema de diecinueve notas sin división de compases y dos variaciones de igual longitud que debe ejecutarse como: tema, variación 1, tema, variación 2. Lo que tiene de particular esta partitura es que esta sucesión se ha de realizar durante 840 veces, por lo que su ejecución conlleva la presencia en el escenario de un grupo numeroso de músicos de la vanguardia neoyorquina formado por: John Cage, David Tudor, Christian Wolff, Phlip Corner, Viola Farber, Robert Wood, MacRae Cook, John Cale, David del Tredici, James Tenny, Howard Klein y Joshua Rifkin, que tocaran sin interrupción desde las seis de la tarde de ese día hasta el mediodía del siguiente, es decir dieciocho horas de ejecución. Según las crónicas solo quedó una persona entre el público que aguantara toda la escucha. Otros afirman que cuando terminó la pieza allí estaba Andy Warholl, quien tomó nota de la ejecución para crear su propio cine, como en “Sleep”, donde nos muestra a su amante, el poeta John Giorno, durmiendo durante seis horas.
Sirve esta anécdota para dar idea de las implicaciones vanguardistas que tenía la música de Erik Satie. De hecho la intención de la partitura de Vexations era ironizar sobre la forma en que se realiza el adiestramiento de los músicos en los conservatorios europeos mediante una gran carga de sufrimiento y a través de repeticiones interminables de unas pocas notas para conseguir una habilidad extraordinaria que permita le ejecución de cualquier pieza. Esta “vejación” a la que es sometido el alumno es denunciada en esta pieza que, como es lógico, no fue estrenada hasta que cayó en manos de John Cage, a la sazón, adalid de la vanguardia musical neoyorquina de la posguerra.
Que a principios del siglo XX un autor europeo basara su música en el humor y la ironía no deja de sorprendernos. Como su propuesta de hacer música de mobiliario, compuesta para ser interpretada sin ser escuchada con atención, anticipándose a la música ambiental como la “Música para aeropuertos” de Brian Eno, o que se ganara la vida, durante muchos años, haciendo música popular, música utilitaria para cabarets, cafés y verbenas, y que tiempo después entrara, ya adulto, en la Scholla Cantorum de Vincent D’Indy para aprender contrapunto y músicas medievales. Finalmente, después de pasar muchas penalidades, consigue triunfar y forma parte del inigualable equipo de Serge Diaghilev, donde a través de Jean Cocteau conoce a Picasso, Braque, Léonide Massine, creando el ballet Parade que será un éxito de crítica si no de público. Entra en contacto con los Dadá, Tristan Tzara, Francis Picabia y, a través de estos, con los surrealistas André Breton, Marcel Duchamp, Man Ray y otros. Los jóvenes lo toman como su guía y participa de la creación del grupo de los seis,(grupo informal, desde luego), aunque aparece y desaparece según su voluntad.
Erik Satie fue siempre un heterodoxo. Si bien estudió en el Conservatorio de París, donde coincidió con Claude Debussy, no logró terminar sus estudios, como éste, y fue un autodidacta con periodos aislados de formación académica como el de la Scholla Cantorum. Debussy y Ravel fueron, en los momentos difíciles, los únicos admiradores de Satie, quien mantuvo siempre la amistad con el primero y terminó criticando al final de sus días al segundo, cuando dijo: “Monsieur Ravel rechaza la Legión de Honor pero toda su música la acepta”.
Erik Satie es un músico imprescindible en las vanguardias del siglo XX y aún no es bien conocida toda su obra.





This was part of the 18hr 40 mins marathon in Tate Modern, London, UK. The piece being performed is Vexations by Erik Satie, written in 1893, discovered in 1949 by John Cage and first performed in 1963 with Andy Warhol present in the audience. Warhol's film 'Sleep' was looped and projected above the 10 pianists who took it in turn to play 15 repetitions each, as in the original performance. This clip shows Gavin Bryars' stint. The performance brought back Joshua Rifkin who played the first 15 repetitions and was one of the original performers in 1963. The subject of Warhol's film, the poet John Giorno, who was for a time Warhol's partner, opened the evening with an excellent recital of three of his poems. The pianists then started at 20:00 on 27th May 2007 and finished at 14:40 on 28th May.

3 jun 2009

Agustín González Acilu

2 jun 2009

Contra el arte musical.


Me ha dicho un joven, (no es uno cualquiera sino uno al que aprecio, y que como veremos tiene unas cualidades determinadas), que no le interesa ningún tipo de actividad que tenga una finalidad artística. Cuando me hizo esta afirmación me dejó perplejo y no he parado de pensar en ello desde entonces, especialmente he pensado en la música. La cosa no es baladí.
Cuando el chico, ahora adolescente, era un niño pequeño nos sorprendía a todos porque utilizaba un lenguaje tan correcto que no parecía propio de su edad. Por entonces también tocaba la viola. Dotado de un buen oído musical, era capaz de leer a primera vista con una facilidad asombrosa. Ahora es un adolescente que abandonó el Conservatorio y se acostumbró a hablar castellano con menos de cien palabras y al que le resulta muy difícil entender los textos que utiliza en la educación obligatoria, por lo que va sacando las asignaturas según el principio del mínimo esfuerzo: siempre a un paso del fracaso total. Un joven que va a terminar la adolescencia sin, tal vez, haber leído nunca un libro, como le sucedió a sus abuelos que vivieron en una España rural en la que el analfabetismo era un mal endémico.
Como digo, he pensado mucho en ello. En primer lugar hay una cosa a tener en cuenta para entender esta actitud: a nadie le quita el sueño las actividades artísticas. Lo único que puede quitarle el sueño a la gente hoy día es el dinero. Si uno se fija en lo que nos ofrecen los medios de comunicación se dará cuenta de que vivimos en una sociedad que piensa exactamente igual que este joven. La otra noche me vino a visitar el insomnio, (posiblemente por problemas de dinero y no artísticos), antes de que sonara el despertador y, aburrido en la cama, me levanté y puse la televisión por no tener ganas de hacer ninguna otra cosa. Comprobé sorprendido que los programas musicales que tanto echaba de menos estaban todos allí, a las cinco y media de la madrugada. En todas las cadenas, una vez terminados esos concursos absurdos que se montan con un panel y una jovencita de pelo rubio con los pechos retocados de silicona y los famosos anuncios de tele-tienda, aparecieron los programas musicales que yo creía extintos, esos programas que se graban porque cuesta muy poco hacerlo y que se tienen ahí para programarlos en cualquier momento, como por ejemplo, para rellenar la parrilla a las cinco y media de la madrugada. Estaba Carles Benavent con su grupo de jóvenes músicos, en otra cadena de las más comerciales estaba Aran Malikian tocando en los jardines del Palacio de La Granja (Segovia), en otra estaba la Vargas Blues Band. Ninguno de estos músicos clásicos, de jazz, de flamenco, de blues, ni siquiera de pop, aparecen en el medio televisivo en las horas en que la gente suele estar despierta. Por el contrario las cadenas están llenas de esos jovencitos y jovencitas bien parecidos que compiten en el canto o el baile y que son obligados a trabajar con las melodías más trasnochadas. Hoy día a nadie le interesa ya lo que se cante o se baile. A la gente le gustan los chicos/as guapos/as, el espectáculo, el cotilleo de ver qué chico besa a qué chica en otra versión encubierta de la fórmula “Gran Hermano”; pero la música es algo que no interesa a nadie. Interesan los aparatitos, (también los de música): los iPod, los MP3, los iPhon, los móviles, etc., el consumo, en definitiva, pero no la música en sí. El medio es el mensaje, aunque aquí ya no hay mensaje, que es una palabra denostada. El medio es el fin. Nunca ha habido tantos medios para escuchar música y menos ganas de hacerlo. Steven Spielberg ha hecho alguna buena película, pero lo que le quita el sueño, como al resto de los mortales, es el dinero. AQUÍ aparece hablando de un nuevo sistema de videojuego que han empezado a promocionar antes de que aparezca, con la sana intención de ir creándole a la gente la necesidad que luego vendrá a solucionar el aparato que ahora se anuncia. Según el director de cine americano es un acontecimiento “histórico”. En el proyecto están incluso los que quedan de los Beatles. Después del dinero la gente lo único que quiere es diversión, pero diversión inmediata, sin más. Es decir nadie quiere nada que tenga relación con ninguna actividad artística. Llegados a este punto debemos preguntarnos: ¿qué es el arte? Responder a eso sí que es un problema. La verdad es que no lo sé. Parece que es algo que tiene relación con la comunicación, con un tipo de comunicación que huye de lo directo de lo inmediato, una comunicación que asume la ambigüedad aún a costa de la claridad. Pero cualquier definición de arte es histórica. Es decir, su sentido es variable según el momento histórico en que nos hagamos esa pregunta y ahí puede estar la segunda clave para entender las afirmaciones de nuestro joven.
No hemos querido intentar una definición del arte pero sí lo hemos relacionado con un determinado tipo de comunicación. Parece evidente que todas las artes tienen una función social, pues aunque algunas veces se dirijan al individuo aislado, lo hacen a todos los individuos aislados. El arte entonces es una actividad social, que se basa en una comunicación determinada y, como consecuencia de lo anterior, es generadora de identidades. Esto es un aspecto clave en el arte y, particularmente en la música. El joven a quien estamos tratando de entender escucha ese tipo de música que se oye por ahí: la que llevan los jóvenes puesta en los coches cuando pasan aturdiendo a los peatones. Esa música tiene una característica muy especial para que sea aceptada por todos los chicos, (muchos de los cuales no tienen educación musical), que consiste en que está hecha con una gran economía de material, es decir, se trata de una música muy sencilla. Sin embargo, sabemos que nuestro joven tiene una educación musical, que estudió en el Conservatorio y que además interpretaba a Bach siendo aún un niño. La razón por la que le gusta esa música es porque se identifica con ella. La mayor virtud que tiene esa música es que no nos gusta a los mayores. Tal vez no les guste ni a ellos, pero la toleran porque tiene esa enorme virtud que cualquier adolescente agradece por encima de todo: molesta a los viejos. Hace poco leía en la prensa que los jóvenes americanos negros escuchaban jazz en casa pero llevaban esa otra música atronadora en sus coches. No podían permitir que nadie les viera esa debilidad: que les gusta la misma música que a sus padres, porque el jazz es algo que suele gustar a casi todos los afroamericanos. Sería como renunciar a su identidad y pasarse al enemigo: al enemigo ni agua. Por eso los jóvenes europeos no escuchan Bach, (ni jazz, ni siquiera rock and roll, que es algo antiguo).
Visto lo visto, parece que la frase de nuestro joven empieza a tener cierto sentido. Incluso pudiera ser algún tipo de posicionamiento ácrata en lo cultural, un nihilismo próximo al de los punkis en nuestra época. Un músico de jazz puede entender que la juventud quiera otra música, él quiere esa música y nada más. Sin embargo un músico de lo que hemos dado en llamar música clásica no puede entender que a la gente no le guste ésta. Esto es debido a que desde hace tiempo, desde el siglo XIX, se entiende que la música culta europea es buena de manera absoluta, que está por encima de culturas y de modas y si a alguien no le gusta es porque no está preparado para asimilarla. Esto no es así y por eso es rechazada por los jóvenes, porque la identifican con un mundo que pertenece al pasado. También la música clásica es creadora de identidades e identifica a una determinada clase social, a unas determinadas culturas y no a todas.
No sabemos lo qué es el arte, seguiremos haciéndonos esa pregunta, pero lo que no es el arte es entretenimiento. El arte entretiene, pero esto es una consecuencia no un fin en sí. Pues, qué podemos entender por entretenimiento: precisamente algo que nos distrae de forma inmediata sin ninguna otra consecuencia. Leer un gran libro entretiene mucho pero porque nos abre la mente a situaciones nuevas a otros mundos que están ahí y que no habíamos visto. Creo que la música es algo parecido. Escuchar una y otra vez las mismas notas con los mismos ritmos es entretenido si estas con “los colegas” y no precisa de esfuerzo. Lo peor que nos puede pasar en nuestro mundo moderno es que algo precise de esfuerzo: eso sí que no. A eso no estamos dispuestos.